lunes, 5 de diciembre de 2016

Furor uterino

¡Hola a todos los que estáis leyendo la entrada!
¿Cómo va el puente acueducto? Estudio a tope, yo incluida... precisamente por estar con las oposiciones no puedo actualizar el blog con tanta frecuencia. Espero que me disculpéis.

Por mi parte, llevaba mucho tiempo queriendo escribir dicha entrada. Y por favor, que no se me enfade nadie por el título, tiene su explicación. No va con segundas ni nada.
Quizás a algunos os suene la expresión. Para quien no, creo que una buena forma de justificarlo es que sepáis de qué quiero hablar. Abordaré lo mejor que pueda dos temas concretos, siendo el primero el de la histeria. Voy a presentárosla de forma muy breve.

1.1) Trayectoria histórica (1):
Vámonos casi al principio de los tiempos con un repaso cortito, para entender un poco más sobre esto y sobre el título del post.
La palabra "histeria" deriva del griego ὑστέρα, que significa "útero" (por eso a la extirpación uterina se la llama "histerectomía"). Esta palabreja se usó en sus orígenes para darle nombre a una enfermedad según la cual a la mujer se le movía el útero libremente por el cuerpo, causándole diversas dolencia según dónde estuviera. Aquí está la explicación al título de la entrada.
Ya, ya sé que suena ridículo. Y de hecho lo es, pero tened en cuenta lo que se sabía entonces y lo que se sabe ahora... no se puede comparar.
Con el paso del tiempo -y del avance de la ciencia, gracias a Dios- hubo gente como Sydenham que se dio cuenta de que el problema no era "físico", sino afectivo o nervioso en última instancia. No había úteros que se movieran de aquí para allá... ¡menos mal! La causa parecía estar un poco más arriba y (según constató este señor), en ambos sexos.
Ahora nos plantamos en el siglo XIX de la mano de Charcot, médico francés que hizo mucho por estos pacientes puesto que demostró que los síntomas histéricos eran reales en su mayoría. No era una enfermedad inventada ni simulada ni nada por el estilo, al menos en principio.
Vamos acercándonos al final del repaso histórico, me queda mencionar a ese señor tan famoso que todos conocemos y que tanto tardaba en asomar en una entrada como ésta... ¡exacto! ¡Sigmund Freud! En resumen, él defendía que la histeria hace las veces de mecanismo de defensa. Que es algo físico, pero que con ella se intenta canalizar o liberar algo psíquico. Publicó incluso un libro en 1895, "Estudios sobre la histeria".
A modo de ampliación, decir que la cura de la histeria femenina en el siglo XIX era... poco ortodoxa, por decirlo delicadamente. A día de hoy ese tratamiento es denunciable, no digo más.

Actualmente este término debería estar en desuso. Aunque a todos se nos sigue escapando alguna vez eso de "¡madre mía, estás histérico!" y derivados.

Ha empezado pronto, el pobre...


1.2) ¿Qué es a día de hoy la histeria?(2)
Actualmente la histeria engloba dos grandes grupos de patología: por un lado, los trastornos disociativos -una de mis debilidades en lo que a Salud Mental se refiere, ya lo sabéis: amnesia disociativa, personalidad múltiple, desrealización y despersonalización...-; y por otro, los trastornos somatomorfos. A quien no le suene este último grupo, mejor con ejemplos: somatización, hipocondría, trastorno facticio (antes llamado "síndrome de Munchausen")... ¿a que ahora mejor?



El segundo tema es la patología específica que abordaremos dentro de la histeria, también muy brevemente.
Como los trastornos disociativos son un poco más conocidos, quiero centrarme en los somatomorfos. Y más concretamente, en el trastorno de somatización, también conocido como "síndrome de Briquet", en honor a Paul Briquet.


2.1) ¿En qué consiste?
Esta vez paso del DSM-V y me voy al CIE-10, porque me gusta más cómo lo definen.
En este manual se trata de diversos síntomas recurrentes y cambiantes pero siempre físicos.Además aparecen en cualquier lugar del cuerpo. Debe haber quejas de los mismos durante al menos dos años -si no, es otro diagnóstico-, y además la vida de la persona se altera en algunas esferas (social, laboral, familiar...). Y por supuesto, muy importante: los síntomas no se explican por una enfermedad física. Además la preocupación por los síntomas es intensa y frecuente, y por mucho que los médicos le digan al paciente que no pasa nada, éste se sigue quejando.(3)
Además  y según el libro, deben cumplirse cierto número de síntomas de una lista que os pongo aquí y están sacados del manual(3):


Sin embargo, es probable que a muchos os recuerde a otra patología: la hipocondría. Y si bien son parecidas, la verdad es que hay diferencias importantes entre uno y otra. También el libro de la CIE-10 tiene la solución a nuestras dudas.(3)
La más importante es la repercusión de los síntomas: a los somáticos no les preocupa que los síntomas denoten una enfermedad; les preocupan los síntomas en sí. En cambio, a los hipocondríacos les agobia sobremanera la enfermedad que pudieran padecer. Por ejemplo, alguien con somatización puede quejarse de dolor abdominal con mucha frecuencia, pero no cree que sea algo malo; le duele y le preocupa, pero nada más. En el caso del hiponcodríaco, ese dolor abdominal para él se debe a un cáncer de colon, obstrucción intestinal o cualquier otra cosa horrible. ¿Lo han diagnosticado? ¡No, pero él está convencido de que es cualquier cosa de ésas!
Además, otro punto importante son los tiempos. En el trastorno somático hablamos de dos años como mínimo. En la hipocondría son 6 meses de creer que tus síntomas indican algo malo, y además se distingue si ha ido al médico a consultar o no (consultar, obviamente, por la enfermedad que cree tener, no por la hipocondría en sí).

De todas formas la idea general que debéis tener de la somatización es que se trata de un malestar psicológico que sale a la luz en forma de síntomas físicos.


2.2) ¿Y si hablamos de epidemiología?
En este punto he encontrado más bien poco... Se estima una prevalencia en población general del 5'9% (4), siendo más frecuente en mujeres. Asimismo su curso es crónico y fluctuante.
Si hablamos de comorbilidad, lo más habitual es que haya presentes otras enfermedades como ansiedad o depresión.


2.3) ¿Cómo se trata el trastorno de somatización?
A tenor de esta pregunta he encontrado un artículo muy interesante que aboga por no perder de vista el tratamiento no farmacológico. Expone, entre otras cosas, que no podemos olvidar que lo que el paciente siente es real aunque no lo parezca; pero que al mismo tiempo hay que tener cuidado con derivar al paciente a los especialistas y establecer una alianza terapéutica sólida. Del mismo modo, las consultas preferiblemente han de ser estructuradas. Además habla un poquito de las intervenciones psicológicas, centrándose en la retribución, específica de la TCC (terapia cognitivo conductual)(5).
Y en cuanto al tratamiento farmacológico, son destacables los antidepresivos (6). Sin embargo se intenta que la medicación no sea el tratamiento principal. Si queréis un poco más de información o ampliar algo en relación al abordaje de esta patología, podéis clickar aquí.



Bueno... pues hasta aquí el post. Espero haber despejado dudas en caso de que las tuvierais, así como que hayáis pasado un buen rato. De todas formas tengo que comentar que he encontrado muy poca literatura al respecto, sobre todo el tratamiento. Así que si alguien quiere ampliar o aportar su granit ode arena, ya sabe... ¡sin problemas!
¡Hasta otro post!


Nurse Lecter


P.D.: No quería terminar sin añadir esta viñeta. Perdonad la mala calidad, es de un recopilatorio mío que al ser tan gordote no puedo escanear, así que fotografié la imagen. Pero no tiene desperdicio e ilustra el trastorno de somatización con un toque de humor.

Quino, grande entre los grandes.


Bibliografía consultada:
(1) Amoruso L., Bruno M. Breve revisión de la primera conceptualización freudiana sobre la histeria. Perspectivas en Psicología 2010, 7: 45 - 52. Disponible en:
http://www.seadpsi.com.ar/revistas/index.php/pep/article/view/12/9
(2) Navarro Ovando L. Trastornos somatomorfos. Rev Mex Neuroci 2009; 10(1): 34-43. Disponible en: http://www.medigraphic.com/pdfs/revmexneu/rmn-2009/rmn091f.pdf
(3) Organización Mundial de la Salud. Trastornos neuróticos, secundarios a situaciones estresantes y somatomorfos. Guía de bolsillo de la clasificación CIE-10 (1992). Trastornos mentales y del comportamiento. Editorial Panamericana. Página 110-140.
(4) Haller, H., Cramer, H., Lauche, R., & Dobos, G. Somatoform Disorders and Medically Unexplained Symptoms in Primary Care: A Systematic Review and Meta-analysis of Prevalence. 2015 Deutsches Ärzteblatt International112(16): 279-287. Disponible en:
(5) Aragonès, E. Estrategias no farmacológicas para el tratamiento de las somatizaciones. FMC. 2015;22(6):332-8. Disponible en:
https://www.researchgate.net/profile/Enric_Aragones2/publication/279070280_Estrategias_no_farmacologicas_para_el_tratamiento_de_las_somatizaciones/links/558bba6508aee99ca9ca564c.pdf
(6) Kang, N-I., Park J.I., Kim Y-K., Jong-Chul Yang J-C. Decreased Plasma BDNF Levels of Patients with Somatization Disorder. Psychiatry Investig 2016;13(5): 526-530. Disponible en:
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5067347/pdf/pi-13-526.pdf

jueves, 10 de noviembre de 2016

Lectura del mes

¡Muy buenas noches a todos!

¿Todo bien? ¡Seguro! Sé que el EIR/MIR/PIR/QIR/FIR/BIR y derivados a estas alturas empieza a pesar, pero creedme que se puede. Y en cuanto a las OPEs... pues eso, como de muchas de ellas no tenemos fechas aquí estamos, en la incertidumbre. A ver si se resuelve pronto el misterio.

Pero no voy a hablar de eso ahora. Mi intención es que desconectéis del estudio una chispa, así que vengo con el habitual post literario. Al ser noviembre creo que viene genial, y además es tradición propia (re)leer a este autor -y a un par más-, todos los años por estas fechas.

Alguna vez que otra he comentado lo mucho que me gusta Edgar Allan Poe... pero también que mi segundo autor preferido es Howard Phillips Lovecraft, abreviado como H.P. Lovecraft. No dudo de que todos o casi todos lo conocéis aunque sea de oídas, o quizás a algún amigo o familiar le guste este escritor.
Bien, pues ahora os desmonto la preparación mental y os digo que la lectura del mes no es lovecraftiana. En cambio los bichos que aparecen en ella fueron creados para sus famosísimos, espectaculares y altamente recomendables "Mitos del Cthulhu". Si no os suenan de nada, quizás esta canción de Metallica sí.
Para los que sí conozcan a este genial autor, pedirles que no cunda el pánico. ¡Sé que Lovecraft tiene muchas cosas por las que merece ser posteado! Prometo hacer otra entrada específicamente suya... ¡escrito queda!


El relato que nos ocupa fue escrito por Frank Belknap Long, un señor perteneciente al conocido como "Círculo de Lovecraft". Este círculo estaba formado por el propio Lovecraft y varios escritores más, como August Derleth, Robert E. Howard, Clark Ashton Smith o Robert Bloch -ya abordado en este blog-, entre otros. Cada uno de estos señores nutrió los "Mitos..." con criaturas horribles, monstruos y dioses antiguos o que viven en otras dimensiones, libros malditos, personajes siniestros, lenguajes extraños... En fin, estos mitos son lo que son no sólo por Lovecraft, sino también por todas estas aportaciones a cargo de varios escritores.

Frank Belknap Long y H.P. Lovecraft.

No os dejéis engañar por la pinta de bibliotecario bonachón que tiene Long en la foto, porque el relato que voy a tratar da bastante repelús y mucho susto. A mí me dio pavor cuando lo leí -aunque también es verdad que fue con 10 u 11 años... era chiquitita e impresionable, ¡jajajajaja!-, y quizás por eso me impactó muchísimo. Estuve lo menos un mes bastante recelosa...

La historia en cuestión se titula "Los perros de Tíndalos", y vio la luz en 1931. Lovecraft además menciona a estos monstruos en su relato "El que susurra en la oscuridad".
El título parece así de primeras un poco inofensivo, ¿no? Se han escrito muchos relatos de perros; unos sobre canes buenos, y otros no tanto. Pero éste... ¡ah, éste! Podéis leerlo aquí
De todas formas voy a haceros un mini-resumen y luego me meto en faena con estos adorables animalillos.
En "Los perros de Tíndalos" aparecen el narrador, llamado (¡casualmente!) Frank y el protagonista, Chalmers. Éste último está empeñado en viajar retrospectivamente en el tiempo. ¿Y cómo lo va a hacer? Con una droga nueva, que él llama "droga Liao".
Total, que Chalmers se empecina, consume la droga y viaja. ¡Vaya que si viaja! Llega hasta tal punto que va más allá del origen de la Tierra. Durante ese paseíto logra avanzar por la cuarta dimensión como nunca antes ha hecho nadie... y nuestros perros de Tíndalos lo huelen.
Hasta aquí voy a resumir. Si os habéis quedado con ganas de más ya sabéis: dadle al link.

Ahora, vamos a los chuchos. Se llaman así por su capacidad olfativa (ya hemos visto que detectan a gente que vivió en el siglo pasado pero ellos están ahí desde el origen de los tiempos, como quien dice), aunque realmente no son perros. De hecho no se sabe muy bien cómo son. Lo que sí es de dominio público gracias a Chalmers es que viven en ángulos del tiempo al contrario que nosotros -que supuestamente vivimos en curvas del tiempo-, y que cuando te huelen estás perdido. Como encuentren algún ángulo agudo, alguna esquina, algún resquicio físico por donde poder acceder a esta dimensión... nos podemos ir despidiendo.

En Internet hay dibujos para aburrir. ¡Éste da mucho miedo!

Acto seguido centrémonos en lo importante del post. ¿Qué tienen que ver los perros de Tíndalos con la salud mental?
Pues ellos no son exactamente el nexo de unión. Lo es la droga que toma Chalmers, la cual se asemeja mucho a los alucinógenos.
Vamos a ver, muy brevemente, algunas características de este grupo de sustancias.

1) ¿Qué es exactamente un alucinógeno?
Se trata de una sustancia que a determinadas dosis es capaz de alterar la percepción de la realidad, haciendo que el que las toma sienta, huela, vea, oiga... cosas que o bien no están, o no son del todo correctas. También se las llama "drogas recreativas".(1)
Hay varias drogas alucinógenas actualmente (por citar unas pocas: LSD, MDMA, mescalina, derivados de hongos varios...), pero ya desde antiguo se usaban plantas alucinógenas con fines curativos. Sin embargo también se utilizaron en ritos chamánicos o aquelarres (2).


2) ¿Cuáles son sus efectos?
Los alucinógenos actúan como estimulantes a todos los niveles -mental, motor, social ya que ayudan a la desinhibición, etc.-... lo que permite a la gente que los toma no parar quietos durante horas enteras. A ello se le añaden sensaciones como de estar flotando, pseudoalucinaciones y fenómenos de sinestesia incluso (3). Sin embargo traen muchas complicaciones aparejadas: problemas cardíacos, deshidratación, agitación, comportamientos violentos... (4). El consumo prolongado también puede desencadenar cuadros psicóticos (3). No son moco de pavo, como veis.
Aquí viene el momento de hablar de los "viajes" o "trips" si preferís el anglicismo. Eso es lo que ha hecho Chalmers. Ha viajado, pero no se ha movido de su casa. Ha visto cosas, ha experimentado con ellas, ha satisfecho su curiosidad... y encima ha tenido un mal viaje. No todo el mundo reacciona igual. Lo mismo si una persona consume experimenta un viaje atraumático y punto... o tiene alucinaciones horribles.

En este instante es cuando yo hablo un poquito más de ese "mal viaje", que precisamente consiste en eso: en experiencias muy desagradables, inquietantes y pavorosas, con visiones que le pondrían a uno los pelos de punta. Según he encontrado, este "mal viaje" no depende de la dosis, sino del estado previo de la persona que consume, y suelen culminar con ataques de ansiedad o episodios psicóticos (5). ¿Cuál de las dos cosas sufre Chalmers? Si lo leéis, lo sabréis :P
También son habituales los flashbacks, que cursan con mucha ansiedad asociada pese a que el individuo sabe que no son reales (5).


3) ¿Cómo se trata la ingesta de alucinógenos?
En general los alucinógenos no tienen antídoto. El tratamiento es más bien sintomático, precisando ingreso, aunque un pilar esencial son las benzodiacepinas. Y en caso de que el consumo se perpetúe, sería ideal dar un antipsicótico (3).
No nos podemos olvidar tampoco de mantener un ambiente tranquilo y con bajos estímulos, así como tranquilizar al paciente (algo realmente difícil... sobre todo si es un "mal viaje"). Por supuesto, no menos importante es incidir en la prevención primaria mediante educación y protección de la salud.



Una vez hemos acabado la parte didáctica, quiero comentaros como siempre mi opinión personal de "Los perros de Tíndalos". Corta pero intensa.
En cuanto al ritmo de la narración, es adecuado si se tiene autocontrol en ese sentido. No como yo, que me lo leí de golpe. Quizás el lenguaje sea a veces algo florido, pero tened en cuenta la época en la que se escribió. Creo que lo que es el consumo de sustancias queda muy bien descrito, y el mero hecho de dejar volar tu imaginación en cuanto a las sensaciones explicadas -olor, ruidos, ambiente y los propios perros-, da material para estar asustado un ratillo. Por otro lado el relato se puede dividir perfectamente en dos partes; aunque la última de ella al principio parece un poco lenta, la escena crucial es... en fin. Tiene lugar frente a una puerta cerrada, y sólo sabes lo que pasa dentro por lo que cuenta Frank Belknap Long desde fuera. ¡No hablo más para no reventar nada!

Desde luego, si os gusta el género pero no habíais leído nada de "El círculo de Lovecraft", el señor Long puede suponer un buen comienzo. Fue un autor muy prolífico (150 relatos y 25 novelas lo contemplan... aparte de poesía, artículos y cómics. ¿Cómo se os queda el cuerpo?), así que si "Los perros de Tíndalos" no os acaba de convencer o se os queda corto podéis leer otras cosas escritas por él, ¡hay donde elegir!


Espero que si le dais una oportunidad os guste. Si no, no pasa nada; lo importante es que hayáis pasado un buen rato leyendo el post.
Y ya sabéis: cuidadito con los ángulos, que estamos rodeados. Por cualquier esquina de vuestra casa pueden acceder estos achuchables animalitos.

¡Hasta otra entrada! ¡Un placer, como siempre!

Nurse Lecter


Bibliografía consultada:
(1) Penado Abilleira M, Repercusiones Penales de las Drogas Alucinógenas. Anuario de Psicología Jurídica 2011, 21: 15-25. Disponible en: http://www.redalyc.org/pdf/3150/315026314003.pdf
(2) García González Y., Torriente Valle M., Mederos Gómez A., Oduardo Lorenzo M. Plantas con efectos alucinógenos". Revista del Hospital Psiquiátrico de La Habana 2014, 11(1). Disponible en: http://www.medigraphic.com/pdfs/revhospsihab/hph-2014/hphs141zk.pdf
(3) Royo-Isacha J., Magrané M., Martí R., Gómez S. Alucinógenos: ¿drogas para soñar? Una intervención preventiva y asistencial desde el ámbito de la Atención Primaria. Aten Primaria 2004, 33(6): 331-334.
(4) Oteo Pérez A. Revista de estudios de juventud. La salud mental de las personas jóvenes en España Documento 9, Tendencias en el consumo de drogas en la juventud española y efectos sobre su salud. 2005 9 (84): 155-177. Disponible en:
http://82.194.72.211/wp-content/uploads/2014/02/Informe-sobre-la-salud-mental-de-las-personas-j%C3%B3venes-en-Espa%C3%B1a.pdf#page=156
(5) Penado Abilleira M. "Repercusiones penales de las drogas alucinógenas". Anuario de Psicología Jurídica, 2011, 21: 15-25. Disponible en:
https://www.researchgate.net/profile/Maria_Abilleira/publication/271310921_Repercusiones_Penales_de_las_Drogas_Alucinogenas/links/56696e5e08ae1a797e37498e.pdf

viernes, 28 de octubre de 2016

Película del mes. A tono con Halloween.

¡Hola!
Me adelanto unos días y os deseo un muy feliz Halloween (y Día de Todos los Santos, que a mí personalmente me gusta más. O soy muy tradicional o me estoy haciendo mayor...).
Espero que salgáis en estas fechas, que el ocio y el descanso también son necesarios.

Bien, toca película. Y como no podía ser de otra manera, muy relacionada con esta época en la que estamos.
Este film es un poco... "bipolar", por decirlo de alguna forma. O TE ENCANTA o te parece UN CHURRO. Sí, con mayúsculas ambas, jajajajaja. Yo pertenezco al primer grupo, así que era mi deber postearla.
Quizás parezca un poco cogida con pinzas, pero la vi con mis amigos en verano -o sea que sugestiones por todo el rollo fantasmagórico/siniestro de estas fechas 0-, y la verdad es que cuando me hicieron la pregunta clave ("Tú, como enfermera de Salud Mental ¿le ves una explicación no sobrenatural?") empecé a darle vueltas. Y sí, algo se me ocurrió.

Bueno... me enrollo como las persianas, así que vamos a lo que vamos. La película en cuestión es "La Bruja".
Os enseño la ficha técnica, para tener unos datos mínimos.



Título: "La Bruja. Basada en las leyendas de Nueva Inglaterra".

Título original: "The VVitch. A New-England folktale".
Dirección: Robert Eggers.
País: EEUU.
Año: 2015.
Duración: 92 minutos.
Género: Drama, terror, thriller.
Reparto: Anya Taylor-Joy, Ralph Ineson, Kate Dickie, Harvey Scrimshaw, Lucas Dawson, Ellie Grainger, Julian Richings, Bathsheba Garnett, Sara Stephens, Jeff Smith.
Guión: Robert Eggers.
Música: Mark Korven.
Productora:  Code Red Productions, Pulse Films, Scythia Films, Rooks Nest, Maiden Voyage Pictures, Mott Street Pictures.
Presupuesto: 3.500.000 de dólares.
Premios: Mejor director (Sundance 2015).




No creáis que me he equivocado al poner dos uves en el título en inglés. Es que el nombre ofrece dos opciones: ésa y la uve doble habitual. No entiendo la finalidad, pero es así.

A continuación dejo tráiler:




Y ahora vamos al argumento. Está relativamente manido pero sigue siendo efectivo bajo mi punto de vista.
Nueva Inglaterra, principios del siglo XVII. Una familia de colonos bastante religiosa es desterrada de la comunidad en la que viven y deciden instalarse ellos solos en una granja a escasos metros de un frondoso bosque. Se trata de un matrimonio con cuatro hijos y otro que viene en camino. Un buen día, cuando éste ya ha nacido, desaparece estando su hermana Thomasine (la mayor), con él. En cuestión de un parpadeo, literalmente, al bebé se lo traga la tierra sin dejar rastro. A partir de este momento la familia baraja seriamente la hipótesis de que una bruja se lo ha llevado. Luego van pasando más cosas que hacen que el micromundo de esa familia se vaya rompiendo, pero no ahondaremos en eso.

La pregunta del millón: ¿Qué tiene que ver esto con la salud mental?
Pues creo que mucho, queridos míos, porque este tipo de situaciones son factores altamente estresantes. A ello hay que sumarle que en la comunidad los han despreciado, están solos y no hay posibilidad de comunicarse con nadie, tanto el matrimonio como los hijos tienen creencias religiosas muy arraigadas, están 100% influenciados por el folklore y las historias de brujería que se cuentan y -aunque parezca una tontería a simple vista-, no están bien alimentados ni orientados en el tiempo (vamos, que no saben ni en qué día viven). Además van saliendo a la luz ciertas rencillas y tensiones que vienen ya de antiguo.
Esto puede dar lugar a muchas situaciones que pondrían de los nervios y en alerta a cualquiera.

Por eso, y dejando al margen la explicación sobrenatural -que realmente las brujas existen y quieren destrozar a esta familia... la eterna lucha del Bien contra el Mal explotada hasta la saciedad-, podemos tirar por algo más mundano. Como un trastorno piscótico. Tomemos por ejemplo el caso del trastorno psicótico breve, contemplado en el DSM-V.
En esta patología han de aparecer uno o más síntomas positivos, como delirios, alucinaciones, discurso desorganizado... De igual forma ha de durar más de un día y menos de un mes -en la película da la impresión de que pasa todo en menos de un mes, pero no sabemos realmente lo que dura en el tiempo-, y además ha de especificarse si hay factores estresantes de por medio, que en este caso ya hemos visto que sí (1).
En cuanto a las alucinaciones y los delirios creedme que los hay... no perdáis de vista a los animales; específicamente a la liebre y a Phillip el Negro, que está ahí para dar canelita en rama. También hay una escena con la matriarca que incluye un cuervo, y es bastante desagradable, dicho sea de paso.
Además y poco a poco la familia entera se va "contagiando" de esa histeria, desembocando entonces en una  más que probable psicosis injerta(da); o más concretamente, "histeria colectiva". A este respecto no he encontrado nada, si lo hiciera actualizaría este post, ¡prometido!


Y ahora a título personal -y totalmente subjetivo- puedo deciros que "La Bruja" me gusta muchísimo por todo lo que voy a enumerar:
1) Habla de Historia: cuenta los precedentes de los famosísimos juicios de Salem. Además está muy bien documentada, y en su versión original se aprecia el inglés antiguo usado en aquella época.
2) Todo el rollo de la brujería en Nueva Inglaterra me chifla.
3) Por los paisajes.
4) Por la fotografía. Hay planos espectaculares y es verdad lo que he leído en algunas webs: se trae un aire a las pinturas holandesas.
5) Por el efectismo, ese "ahora va a pasar algo" propio de las pelis de terror... y no pasa nada. NADA.
6) Por cómo han abordado la historia. Es de terror, sí. Pero considero que no es una más, que no es "al uso". No sé explicarlo mejor. Simplemente creo que dentro del terror ofrece una perspectiva distinta y cargada de simbología. No se limita al susto fácil sino que te hace pensar después de verla. No sé...
7) Por la banda sonora. No me cansaré de repetir que cada vez que le doy al play para escucharla tengo la desagradable sensación de que no estoy sola, de que hay alguien o algo que no puedo ver pero él a mí sí. Mark Korven ha hecho un buen trabajo en lo que a mi insomnio y mis ratos sola en casa respecta.

Por mi parte esto es todo, señores y señor(it)as. Espero que os haya gustado el post y os animéis a verla en Halloween. No es muy larga y puede servir para poneros a tono con estas fechas.
¡Saludos y ya me contaréis si os animáis a verla!


Nurse Lecter


Bibliografía consultada:
1) American Psychiatric Association (APA): Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM). 5ª edición. EEUU: APA, 2013.

martes, 4 de octubre de 2016

Frikipost

¡Hola a todos!

Es de suponer que estáis bien, ¿verdad?
Como es habitual en mí y he hecho anteriormente en el blog, utilizo de nuevo la serie/saga literaria de "Juego de Tronos" para explicar patología.
Con el personaje de hoy no abordaremos ningún Trastorno Mental Grave. Tampoco sé muy bien cómo describir al personaje en cuestión, porque ya sabéis... tengo una cruzada particular con los spoilers. He de dar algunos datos relevantes y spoileantes a fin de que se comprenda mejor, así que si no vais al día (cosa que dudo), ¡ojo!
Además ya os adelanto que he encontrado muy poca literatura que pueda explicar la patología principal del personaje en cuestión. No sé si es porque se trata de algo poco común, está poco estudiada, porque se sobreentiende qué le ocurre a la persona que la sufre, porque está "solapada" en otro grupo de trastornos... o porque servidora no ha sido capaz de localizar gran cosa pese a haber hecho un buen rastreo.

Vale... el personaje de hoy es Hediondo, antes Theon Greyjoy; en la serie es interpretado por Alfie Allen, hermano de la cantante Lily Allen.
No tiene títulos concretos como otros personajes, pero os comento que es miembro de la Casa Greyjoy, heredero de Pyke y de las Islas del Hierro. También tiene fama de cambiacapas... chaquetero de toda la vida, vaya.




Sabéis que con "Juego de Tronos" en sí me cuesta ser objetiva... con los personajes ya me resulta imposible. Por eso tengo que decir que a mí este muchacho no me da ninguna pena. Ni un poquito (aunque teniendo en cuenta mis antecedentes en lo que a personajes favoritos respecta es lógico que así sea).

Muy bien. En los inicios de la saga, tanto en los libros como en la serie es pupilo de la Casa Stark. Vive por tanto en Invernalia, con el resto de la familia. Y si bien encaja y no hay problemas con los hijos mayores de Ned (léase Robb y Jon Nieve), él sabe de sobra que es respetado aunque no apreciado.
Tras una serie de desgraciados incidentes traiciona a los pocos de esta Casa que quedan vivos y entre unas cosas y otras, acaba conociendo a mi adorado y bienamado Ramsay Bolton.
Añado a modo de aclaración que previamente al encuentro entre ambos -y tras esos incidentes anteriormente mencionados- Theon se siente algo ambivalente... tiene la necesidad imperiosa de no defraudar a su padre, de hacerle ver que puede estar orgulloso de él. Sin embargo también se siente mal por lo que le ha hecho a la Casa que lo ha cuidado e instruido desde que tenía diez años.

Volviendo a Ramsay, al principio Theon le toma por alguien de un rango más bajo que está dispuesto a ayudarle en su cruzada personal. A cambio de esa ayuda, el chico le promete tierras y títulos. Pero al final todos sabemos cómo es mi querido Bolton y cómo le gusta "entretenerse" con la gente... lo engaña y lo hace prisionero. Y a partir de ahí Theon se convierte en una sombra de lo que fue. Ramsay lo tortura prácticamente a diario y le corta alguna parte del cuerpo que otra. Por no hablar, claro está, del maltrato psicológico. Es a raíz de éste por lo que Theon Greyjoy cambia de identidad, pasando a reconocerse a sí mismo como "Hediondo" y negándose a ser identificado por otro nombre; ni siquiera por el suyo original. Ramsay lo manipula y tortura de tal manera que lo convence,

Sólo el mero hecho de estar a merced del chico Bolton ya debería suponer un acicate para Theon. Tendría que animarle a intentar escapar, o como mínimo sentir odio hacia él. Pero no ocurre nada de esto. Más bien es lo contrario: Theon desarrolla hacia Ramsay algo parecido al síndrome de Estocolmo.
Voy a explicar, como siempre, en qué consiste. Pero también he decir que algunas cosas del comportamiento de Hediondo me chirrían... Las veremos al final, ¡prometido!

Añado otra cosa: este síndrome no se cataloga como tal en ningún DSM, pero podría pertenecer según A. Montero al diagnóstico "Trastorno disociativo no especificado". (1)


1) ¿Qué es?
Pues algo muy paradójico: se inicia una relación de complicidad con tu secuestrador (2). Esto a veces se ve claramente también en el ámbito de la violencia de género. La víctima puede incluso defenderle, justificar su comportamiento o (agarraos), ¡ayudarle a conseguir lo que quiere! (3)
Ahora bien... ¿por qué pasa eso? ¡Es contraproducente, podría decirse que absurdo! ¡Lo que te pide el cuerpo a priori es huir, o vengarte, o hacer sufrir a quien te tiene en esas condiciones! ¿Cómo es posible que como víctima consientas eso? Pues bien, uno transige porque prima la supervivencia. Y la mejor manera de sobrevivir es intentar ganarse al secuestrador/agresor; de esta forma se crea un vínculo afectivo que actuaría como factor protector ante la posibilidad de que el sujeto dañe a la víctima. Además este enlace afectivo puede hacer que el secuestrador baje la guardia y sea más sencillo escapar (4).
En la serie se aprecia divinamente este síndrome cuando Ramsay le pide a Hediondo que conquiste Foso Cailin para él, o cuando se niega a irse con su hermana Yara -Asha en los libros- Greyjoy, que va a rescatarle ex profeso pese a todas las perrerías por las que ha pasado y las condiciones infrahumanas que ha sufrido. Aquí el vídeo, si queréis verlo ponedlo a partir del 2:00. Y más adelante, cuando se reencuentra con la futura esposa de Ramsay, le recomienda que haga todo lo que él quiera porque será la única forma de no morir o al menos de no ser torturada hasta el límite.
Bajo mi humilde punto de vista, creo incluso que Theon (aun habiendo asumido ya la identidad de Hediondo), se despersonaliza en ocasiones, lo ve todo como un mero espectador externo. Como si la cosa no fuese con él. Ésta es una característica normal en el espectro de los trastornos disociativos -otra parte de la Salud Mental de la que sabéis que soy admiradora confesa-.

Aparte, la relación que mantiene Ramsay Bolton con él también es algo extraña; no es sólo problema de Theon. De hecho creo que si alguien ve algunas escenas sueltas y determinadas -y sobre todo si lee ciertos pasajes de los libros- sin tener ni idea de quiénes son estos dos, podría pensar que hay cierta tensión sexual; lo cual no deja de ser irónico si se está al corriente de todo el daño físico que le ha infligido Ramsay.


2) ¿Cuáles son sus causas?
Este síndrome parece ser un mecanismo de autodefensa de la víctima, al no creer posible tanta maldad. Anulan el horror por el que están pasando y se centran en alguna cualidad más buena -o "menos mala"- del agresor/secuestrador (5).
El origen de este síndrome podemos hallarlo en la ciudad que le da nombre durante un atraco y posterior secuestro de casi una semana. En el transcurso de este episodio algunos rehenes verbalizaron miedo a la autoridad, y durante el juicio declararon que se sentían seguros allí encerrados. Estocolmo fue el origen de todo, pero se ha constatado este síndrome en alguna que otra ocasión más. (6)


3) ¿Cómo se trata el síndrome de Estocolmo?
Podemos ser poco ortodoxos y tirar "por el camino de en medio", como se dice vulgarmente. Vamos a pensar y a razonar...
Hemos visto que el síndrome de Estocolmo se da en personas que han sufrido un trauma -ya sea violación, secuestro, maltrato... hay miles, desgraciadamente-. Por tanto un tratamiento posible podría ser similar al que se proporciona en el trastorno de estrés postraumático (TEPT). Y lo que se suele utilizar en esta última patología está orientado a la terapia de exposición (real o imaginaria), procesamiento del evento traumático, entrenamiento en inoculación del estrés... Es crucial asimismo el manejo de las emociones, como la rabia. (7)


Cosas que no cuadran:
Os he dicho antes que hay cosas de Hediondo/Theon que me chirrían. Que me parecen raras. Y eso es porque no concuerdan mucho con el síndrome de Estocolmo, o por lo menos yo lo veo así.
Por ejemplo, el hecho de que Hediondo muchas veces siente animadversión hacia Ramsay, aunque a simple vista se limite a agachar la cabeza y a hacer lo que éste le manda. En un síndrome de Estocolmo esto no sucede, al menos hasta donde yo sé. Aunque aquí no tengo muy claro si es odio o miedo al fracaso; Ramsay Bolton lo mismo premia que castiga. Y sus castigos pueden ser son terribles.
Hacia el final de la quinta temporada podemos ver también cierto cambio en Hediondo. Aunque a simple vista no lo parezca, no es dócil como al principio y ya no se somete tanto, cosa que tampoco ocurre en este síndrome. Pero ha tenido que luchar mucho y atravesar un proceso muy difícil. Y en el capítulo final queda muy claro el cambio, el giro que da.



Fuera del síndrome de Estocolmo, se puede decir que la personalidad de Theon (que no Hediondo), también es digna de mención. Bien... puede engañar en algunas escenas de las primeras temporadas porque parece el típico chulito al que sólo le interesa ligar y listo. Pero conforme lo conocemos más esa estampa se diluye. No destaca entonces por ser alguien que vaya de gallito por la vida sin motivo alguno, sino que parece que va buscando la aprobación de la gente. La única persona a la que infravalora es a su hermana Asha; pero esto tiene sentido -y al final cambian las tornas-. De los dos, ella es a la que más conoce el padre de ambos, Balon Greyjoy. La chica se ha criado en las Islas del Hierro, y es tan buena luchando como cualquier otro hombre. De Theon sin embargo poco recuerda, puesto que fue a Invernalia siendo pequeño y encima lo desprecia por ello. Es comprensible por tanto su aversión a su hermana -que dicho sea de paso me encanta, ¡tiene los ovarios cuadrados la tía!-.


Aunque las hay peores, mucha gente dice que ésta
es de las escenas más desagradables de la serie.


Bueno, volviendo a la personalidad de Theon. Si bien no puede diagnosticarse como tal, podría encuadrarse en los trastornos de personalidad del cluster C o de los llamados "temerosos". Ahora bien... a mí me cuesta afinar en este caso. ¿A cuál de los 3 pertenece exactamente?
Quizás el más adecuado sería el primero, el trastorno de personalidad evitativo. Ello se debe a que algunas de sus características coinciden en cuanto a cómo se comporta el muchacho: por ejemplo, en las relaciones estrechas le cuesta abrirse -recordemos cuando la ya mujer de Ramsay habla con él: Theon ni la mira al principio-; aparece inhibición en situaciones que requieran gran contacto personal, o él mismo se ve como alguien incompetente, inferior al resto (8).
Quizás Theon era así mucho antes de todas esas catastróficas desdichas mencionadas arriba. Pero lo que no se puede negar bajo ningún concepto es que si estaban antes se agudizaron con todos esos traumas a manos de Ramsay.


¿Cómo se abordan este tipo de trastornos de personalidad?
De nuevo una parte importante del tratamiento es la terapia. En este caso nos centraríamos específicamente en el entrenamiento en habilidades sociales y en la exposición gradual. Ello se debe a que lo que perseguimos con esto es que la persona normalice su comportamiento y pueda interactuar mejor con la gente. No es seguro que funcionen, pero sí es probable. (9)
En lo tocante a la medicación, no he encontrado nada relevante. Pero supongo que si se precisa pueden pautarse ansiolíticos, como por ejemplo alguna benzodiacepina. Si algún psiquiatra quiere aclararlo, bienvenida sea su aportación.



Y hasta aquí el post de hoy.
Soy consciente de que ha sido largo y quizás algo aburrido, pero veía necesario presentar la psicopatología que aflora en Theon. No es de las más vistosas de la saga, pero tampoco es una minucia. Unos sucesos como los que él ha sufrido dejan su impronta y su huella y como tal necesitan ser atendidos y solucionados, porque podrían derivar en algo más grave.
Espero que os haya gustado.
¡Muchos besos, nos leemos en la próxima entrada!


Nurse Lecter


Bibliografía consultada:
(1) Montero Gómez A. Psicopatología del síndrome de Estocolmo. Ensayo de un modelo etiológico. Ciencia Policial, 1999 (51): 2-25. Disponible en: 
http://www.caminos.org.uy/sindromedeestocolmo.pdf

(2) Namnyak MTufton NSzekely RToal MWorboys SSampson E.L.:'Stockholm syndrome': psychiatric diagnosis or urban myth? Acta Psychiatr Scand. 2008; 117(1):4-11

(3) http://digibug.ugr.es/bitstream/10481/33984/1/21599245.pdf

(4) Quiñones Urquize M.L.: Consideraciones criminológicas sobre el síndrome de Estocolmo. Quadernos de Criminología: revista de Criminología y Ciencias Forenses, 2008 (3): 5-8.

(5) Blázquez Alonso M., Moreno Manso J.M., García-Baamonde Sánchez, M.E.: Revisión teórica del maltrato psicológico en la violencia conyugal, Psicología y Salud, 2010; 20 (1): 65-75. Disponible en:
http://revistas.uv.mx/index.php/psicysalud/article/view/618/1074

(6) ¿Qué es el síndrome de Estocolmo? Muy Interesante, seción "Preguntas y respuestas". Disponible en:
http://www.muyinteresante.es/curiosidades/preguntas-respuestas/ique-es-el-sindrome-de-estocolmo

(7) Botero García C. Efectividad de una intervención cognitivo-conductual para el trastorno por estrés postraumático en excombatientes colombianos. Universitas Psychologica, 2005 4(2), 205-219. Disponible en: http://www.scielo.org.co/pdf/rups/v4n2/v4n2a08.pdf

(8) American Psychiatric Association (APA): Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM). 5ª edición. EEUU: APA, 2013

(9) Quiroga Romero E., Errasti Pérez J.M. Tratamientos psicológicos eficaces para los trastornos de personalidad. Psicothema, 2001; 13(3): 393-406.
Disponible en: http://www.unioviedo.net/reunido/index.php/PST/article/view/7893/7757

domingo, 18 de septiembre de 2016

Cambio radical

¡Hola a todos!

Espero que estéis bien, dándole caña a los estudios, al trabajo... o a ambas cosas, ¿por qué no? Si uno se organiza todo es posible.
Bueno, abordamos post patológico. Hice incluso una encuesta en Twitter para ver de qué os apetecía que escribiese. Como veis sin clickáis en el link, ganaron de una forma muy ajustada los trastornos del ánimo.
Me ha costado mucho elegir entre tantas opciones, la verdad. Pero al final me he decantado por uno más habitual de lo que creemos: el trastorno bipolar (abreviado como TB).
Hay cosas que no cambian, entre ellas el formato de mis posts. Así que como ya sabéis mi modus operandi, vamos a él directamente.


1) ¿Qué es?
Explicación llana y somera: cambios muy radicales del estado de ánimo; se alternan la depresión y la manía, o la depresión y la hipomanía(1). En base a si hay manía o hipomanía, el trastorno bipolar puede ser de tipo I ó II respectivamente (2).
Ahora la gente que no está muy familiarizada con la terminología o no es sanitaria se preguntará qué es la manía, la hipomanía y todo eso. No, no es tenerle tirria a algo o a alguien -cosa que yo también pensaba antes de estudiar Salud Mental en la carrera, ¡jajajajaja!-. Por ello vamos a aclararlo. Recurro al DSM-V, tan socorrido él.

La depresión consiste en un estado de ánimo muy bajo: el sujeto está triste, apático, no tiene alegría ni ilusión ni motivación por nada, no le apetece relacionarse ni ver a nadie, descuida su alimentación y su higiene, pierde peso, presenta insomnio... (2). En los casos extremos puede cometerse incluso suicidio, que es una de las causas de muerte principales en estos pacientes.
La manía es justo lo contrario: ánimo muy exaltado, eufórico o disfórico (irritable, vaya), autoestima por las nubes, la sensación de que se es invencible y se puede con lo que le echen a uno, distracción fácil y hay un aumento de la actividad a todos los niveles: social, laboral, sexual...(2). También considero importante recalcar que en la manía hay -igual que en la depresión-, insomnio y falta de apetito; pero las causas son muy distintas: mientras que en la primera al sujeto le falta motivación, en la segunda no percibe la necesidad de alimentarse y dormir. Tan animado está que cree que no le hace falta. Este estado conlleva muchísimo riesgos también, porque no perciben la sensación de peligro; se ven imbatibles. Por tanto aquí pueden aparecer conductas sexuales de riesgo o actividades que entrañen peligro. Y no menos importante es que pueden arruinarse gastando todo su dinero.
Y en cuanto a la hipomanía, una manera fácil de explicarla es que es como la manía, pero más corta -en la manía es mínimo una semana y en la hipomanía cuatro días- y leve (2).

Pero es que además puede rizarse más el rizo. Hay ocasiones en las que se debuta con sintomatología afectiva... y sintomatología psicótica (3). Esto dificulta mucho las cosas, ¿verdad? La línea que separa ambos problemas es taaaaaaaan fina...
Yo siempre me pregunto en estos casos cómo es posible diferenciar un episodio afectivo con síntomas psicóticos de un trastorno esquizoafectivo -ya descrito en este blog- que debuta. Si hay algún psiquiatra que pueda ayudar a esclarecer esto ¡le estaré muy agradecida!

Por supuesto, cada caso es distinto. En base a mis vivencias con estos pacientes puedo decir (y por favor, no me malinterpretéis), que la fase hipomaníaca en algunas ocasiones es muy divertida si el paciente está eufórico. Repito: no me malinterpretéis. Es divertida en el sentido de que en ocasiones la persona no ha hecho nada grave -no ha dilapidado sus ahorros, no ha cometido ningún acto delictivo ni su integridad física o la de otros ha corrido riesgos-, y además está chispeante y ocurrente dentro de un límite, claro: tiene réplicas ingeniosas para todo, se ríe por cualquier cosa... el asunto en todo caso no pasa de ahí. En cambio, un maníaco disfórico es otra cosa: irritable, querulante, a veces hasta agresivo. Y por supuesto ya no hablamos de la fase depresiva.


A veces el diagnóstico está muy claro, como en este caso.


2) ¿Cuáles son sus causas? (4)
La más fuerte es la herencia genética; hablamos del 80% de probabilidades. Pero tampoco podemos olvidar que el ambiente influye: un entorno que no sea saludable, donde no haya apoyo, no se siga un patrón organizado... es importante para desarrollar o no esta patología. De hecho existe un término especial para ello, el conocido como "kindling": el TB aparecería en gente que tiene cierta vulnerabilidad o predisposición genética debido a un estímulo psicosocial y poco a poco iría cogiendo autonomía. Es algo parecido a la sensibilización.
A nivel "físico" tampoco es desdeñable la alteración de neurotransmisores y hormonas.


3) ¿Cómo se producen los diferentes episodios?
En este caso no me refiero a los mecanismos que lo desencadenan, sino a su ciclaje (cambio de un estado a otro). Hay ciclajes rápidos, que implican 4 episodios afectivos al año, sin importar si son depresivos o maníacos (5). También hay ultrarrápidos e incluso el ultraultrarrápido; aunque aquí no sé segura la duración. (6)
Sí que puedo comentaros que siendo estudiante hace unos años y durante mi rotación de Urgencias vi un caso que me dejó de piedra y a día de hoy no sé muy bien qué era. Se trataba de un paciente que llegó al servicio muy muy muy muy mal de ánimo: lloraba a gritos, decía que se iba a suicidar, se arañaba la cara de pura desesperación, se daba golpes en la cabeza con los puños... Me despisté un momento para hacer otra cosa, fue menos de un minuto. Y cuando volví... cuando volví me quedé ojiplática. Ese mismo paciente estaba maníaco: carcajadas histéricas, aullidos de alegría, corría por todo el servicio, gritaba que nunca antes se había sentido tan bien...
Han pasado años y no se me ha olvidado todavía. Para que veáis. Eso sí, no he vuelto a ver una cosa igual.


4) ¿Cómo es el trastorno bipolar en lo referente a epidemiología?
Podemos comentar en este aspecto que en el caso del TB tipo I la prevalencia oscila entre el 0,4 y el 1,6%. En el caso del TB tipo II hablamos del 0'5%. También es curioso cuanto menos que la comorbilidad varíe entre sexos. Las mujeres que padezcan TB tienen riesgo de sufrir también somatización y otros trastornos psiquiátricos, mientras que en los hombres son frecuentes los trastornos de personalidad y el consumo de tóxicos(7)
La enfermedad puede aparecer en cualquier momento de la vida, pero lo normal es que surja a partir de los 20 años. (4). Además lo más frecuente según me contaron en las clases de la residencia es que se debute con un episodio depresivo (3), con lo cual no siempre se diagnostica trastorno bipolar a la primera.



5) ¿Y el tratamiento? (8)
Obviamente y dado que el trastorno bipolar es afectivo, los psicofármacos serán de esta rama, como por ejemplo los estabilizadores del ánimo/eutimizantes y los antidepresivos. Sin embargo a veces se usan antipsicóticos -olanzapina, quetiapina, risperidona...- por la sintomatología explicada en la pregunta 1.
Los eutimizantes son, por ejemplo, el litio -fármaco estrella en este caso, disminuye incluso el riesgo suicida-, que vale para prevenir cualquiera de las dos fases del TB; el ácido valproico y la lamotrigina, que también son antiepilépticos; y la oxcarbacepina cuando el litio no es útil. Ésta además va muy bien para la manía.
Los antidepresivos son muy variados, hay de mil clases. Pero presentan un gran problema: como no se ande uno con ojo el paciente puede virar a manía en un pispás.
También se puede dar TEC -que sería una de las últimas opciones, para fases muy resistentes al tratamiento psicofarmacológico-, y psicoterapia, psicoeducación...


También y en cuanto a este problema es muy importante tener en cuenta un probable síndrome metabólico. Este problema consiste en una especie de "cóctel molotov" de obesidad, cifras tensionales altas, HDL bajo -para los no sanitarios, el HDL es el "colesterol bueno"-, triglicéridos altos e hiperglucemia.
Las cifras de pacientes con TB que lo padecen son preocupantes... del 30% al 40% (9). Todo esto, por suerte, puede prevenirse con ejercicio ligero (como puede ser caminar), e intentando llevar una vida lo más sana y normalizada posible.
¡Ojo! He hablado del síndrome metabólico aquí, pero aparece en otras patologías psiquiátricas también, ¿eh?



Para finalizar y desengrasar, os comento que hay muchos personajes famosos que actualmente padecen (o en su momento era lo más probable), esta enfermedad. Hay ejemplos conocidos, como Catherine Zeta Jones o Sinead O'Connor. Otros como mi amada Nina Simone o mi escritor favorito Edgar Allan Poe no lo son tanto, pero ahí están.



En fin, esto es todo por hoy. Espero que os haya gustado el post. ¡Besitos!

Nurse Lecter


Bibliografía consultada:
1) Muñoz Zorrilla M. J., González Mesa F.J.: Paciente con trastorno bipolar: proceso de Enfermería. ENE. Revista de Enfermería, 2012; 6 (2): 81-88. Disponible en: http://ene-enfermeria.org/ojs/index.php/ENE/article/view/20/18

2) American Psychiatric Association (APA): Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM). 5ª edición. EEUU: APA, 2013

3) Lolich M., Vázquez G., Leiderman E.A. Primer episodio psicótico en trastorno bipolar: diferenciación clínica e impacto funcional en una muestra argentina. VERTEX Rev. Arg. de Psiquiat. 2010, Vol. XXI: 418 - 427.
Disponible en: http://www.editorialpolemos.com.ar/docs/vertex/vertex94.pdf#page=19

4) Reinares M., González-Pinto A., Crespo J.M., Goikolea J.M., Guitérrez-Rojas L., Montes J.M., Benabarre A., Colom F., Vieta E. "Manual de psicoeducación para el trabajo con familiares de pacientes con trastorno bipolar". Guías Clínicas para el Sistema de Salud. J&C Ediciones Médicas. (2015). Barcelona.

5) Kupka R. W., Luckenbaugh D.A., Post R.M., Leverich G.S., Nolen W.A.  Ciclación rápida y no rápida del trastorno bipolar: un metaanálisis de estudios clínicos. J Clin Psychiatry 2003; 64(12): 1483-1494. Disponible en: http://www.psiquiatria.com/etiologia-110/ciclacion-rapida-y-no-rapida-del-trastorno-bipolar-un-metaanalisis-de-estudios-clinicos/#

6) Guitérrez C.: Tratorno bipolar infanto-juvenil. Curso vitrual interdisciplinario a distancia de Salud Mental, Psicología y psicpaotlogía del niño, el adolescente y su familia.
Disponible en: http://www.psicoadolescencia.com.ar/docs/3/final14.pdf

7) López Jaramillo C., Castaño Mejía A., Henao Velásquez A., Restrepo Palacio T.F., Julieta Osorio Zuluaga J. Síndrome metabólico y trastorno afectivo bipolar: una revisión de la literatura. Rev Colomb Psiquiat. 2013; 42(3): 283-291.
Disponible en: http://www.scielo.org.co/pdf/rcp/v42n3/v42n3a07.pdf

8) Tondo L. El tratamiento a largo plazo del trastorno bipolar. Psicodebate, 2014; 14 (2): 83-100.
Disponible en: https://dspace.palermo.edu/ojs/index.php/psicodebate/article/view/350/258

9) Vancampfort D., Sienaert P., Wyckaert S., De Hert M., Stubbs B., Kinyanda E., Probst M. The metabolic syndrome is associated with self-reported physical complaints in patients with bipolar disorderPsychiatria Danubina, 2016; Vol. 28, No. 2, pp 139-145. Disponible en: http://www.hdbp.org/psychiatria_danubina/pdf/dnb_vol28_no2/dnb_vol28_no2_139.pdf

martes, 16 de agosto de 2016

Película del mes

¡Hola a todos!
Espero que las distintas residencias, períodos vacacionales y contratos veraniegos estén yendo bien... ¡¡y que os gusten mucho!!

Tras explicaros en el post anterior mi primer trabajo como especialista en éste tiramos más bien al ocio. Desengrasamos así con un "post cultural" peliculero. La verdad, llevaba muchos años deseando ver esta película -me encantan los clásicos de cualquier género y éste es uno de ellos; lo sabéis porque alguno que otro ha caído ya en este blog-; pero por unas cosas o por otras no fue hasta hace unos meses que la echaron en el canal TCM por la noche y dije: "¡Ésta es la mía!".
Se trata de "La extraña pareja", que como ha ocurrido antes en muchas ocasiones, está basada en una obra de teatro.


Título original"The odd couple".

Título en español: "La extraña pareja".

Dirección: Gene Saks.

País: Estados Unidos.

Año: 1968.

Duración: 105 minutos.

Género: Comedia.

Reparto: Jack Lemmon, Walther Matthau, John Fiedler, Herb Edelman, David Sheiner, Larry Haines, Monica Evans, Carole Shelley, Iris Adrian.
Guión: Neil Simon.

MúsicaNeal Hefti.

Productora: Paramount Pictures.


Argumento: Félix (Jack Lemmon), es una persona muy metódica y ordenada. De hecho, lo es en exceso. Su mujer, harta de esa situación, le pide el divorcio. Félix recurre entonces a sus amigos para superar el bache, y entre ellos se cuenta Óscar (Walter Matthau), a su vez divorciado antes que Félix.
Óscar le propone a Félix que se vaya a vivir con él a su piso mientras no encuentre otra cosa: es enorme, con muchas habitaciones... y es también el punto de encuentro, donde se reúne el grupo de amigos al completo para timbas de póker y divertimentos varios.
Y es aquí donde llega el problema: Óscar y Félix son la noche y el día. Donde al primero le da igual que el piso esté sucio -o directamente asqueroso-, el segundo es un maniático del orden y de algo que os suena: obsesión por la limpieza, y actos o compulsiones que llevan a ello. En ese piso podría comerse en el suelo. Te da hasta pena sentarte en los sillones, porque ya no estarían perfectamente mullidos.
Además, cuando a Félix se le tuerce algo o hay algún imprevisto, se pone fatal. Muy nervioso, muy angustiado. En cambio Óscar se adapta a lo que venga.
También esto os es familiar, ¿verdad?

Así que ya veis. De una forma un tanto cómica, en "La extraña pareja" se abordan el Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC), y lo que supone la convivencia de los que lo padecen con otras personas.
La película para mí es la risa más absoluta. No estás recuperando el aliento del primer puntazo cuando ya estás oyendo el segundo y no te queda otra que volver a reírte.
A eso ayudan estos dos actorazos, tan grandes y tan míticos.

Eso sí, aclaro: no me malinterpretéis, por favor. En absoluto me parece gracioso el TOC en sí, es una enfermedad muy limitante en tu día a día. Pero aquí son para enmarcar las rabietas de Félix al ver que Óscar no comparte su visión de la vida, y la exasperación de éste último al ver que su amigo es tan sumamente cuadriculado. Todo esto da lugar a situaciones hilarantes. Y al fin y al cabo, ése es el objetivo de la película: que pasemos un buen rato. Además, al margen del TOC hay escenas surrealistas, ¡¡totalmente dantescas!!

Como conclusión: no me arrepiento de haberla visto, más vale tarde que nunca. Y más vale también verla sabiendo algo del TOC que no.
Si os gusta la comedia y queréis ver algo light sobre salud mental, desde luego es totalmente recomendable.

Os dejo una de las mejores escenas de la película para mi gusto junto con la del principio. Cuando acabéis me decís si no es para desternillarse...



Estas entradas suelen ser breves, ya que su objetivo sólo es recomendar ciertas películas o libros con la esperanza de que os gusten.
Así que espero que os animéis y la veáis cuando tengáis un ratillo libre.
¡Muchos besos y hasta el próximo post!

Nurse Lecter

viernes, 29 de julio de 2016

Primer contrato

¡Hola hola!

¿Cómo está yendo el verano? Me figuro que bien, ¡o al menos así lo espero!
Mucho ánimo especialmente a aquellos que, como yo, se estrenan en la vida profesional. Es normal tener miedo o dudas, pero de todo se sale y los compañeros están para ayudaros. Haciendo las cosas despacito y leyendo bien todo lo relativo a las órdenes médicas no hay por qué tener grandes dudas.

Bien... en lo que a mí respecta, prometí publicar una entrada contando qué tal mis inicios como enfermera especialista. Y como lo prometido es deuda aquí os la traigo, una vez superada la primera mitad de esta nueva andadura profesional.

A finales de junio recibí "La Llamada" (parecía que no iba a llegar nunca... es mi primer verano esperándola; se nota, ¿no?). Sabía que mis co-R y yo íbamos a tener trabajo este verano, porque siempre ha sido así en mi Comunidad y porque se nos aseguró en la bolsa de trabajo; y también sabíamos que éste no iba a ser el contrato de nuestra vida: nos iba a apañar el verano en lo referente a la economía, nos iba a servir para saber cómo nos desenvolvernos solas, nos sería útil para saber si realmente nos gusta la Salud Mental y listo.
Lo que no nos esperábamos es que los contratos ofertados fueran de 2 meses, sobre todo porque el año pasado eran de 2'5-3.

En mi caso yo me veía trabajando en planta. No es uno de mis servicios preferidos, pero era donde quedaban más contratos, lo que podía coger en mi posición (soy de las que menos puntos tiene en relación con mis compis), y el hospital que se ofertaba no es de los favoritos de la gente. Estaba resignada y veía que una de las ventajas era poder cambiar turnos, pero por suerte se me ofreció justo lo que yo quería y con lo que ya no contaba: un Centro de Salud Mental -CSM- al que podía ir andando y plantarme allí en un pispás. También me ofrecieron el CSM en el que roté durante la residencia, pero ése implicaba ponerme en carretera y me apetecía probar sitios nuevos -y salir un poco de la zona de confort también-, así que me lancé a lo "desconocido".
El CSM es mi gran debilidad en lo que se refiere a Salud Mental, ya lo sabéis. Ofrece muchas posibilidades de trabajo y de patologías aunque no lo parezca, los pacientes están más o menos bien y si detectas alteraciones lo haces de forma precoz y puedes actuar en consecuencia. Aparte, por supuesto, de que los seguimientos y consultas son muy frecuentes; están muy controlados por Enfermería.

Por eso me decidí a cogerlo. Dos meses, julio y agosto. Me recomendaron que fuera unos días antes a presentarme y conocer el Centro, así que para allá que fui. 
Y la primera impresión fue brutal para bien.
Se trata de un CSM nuevo (abrió hace muy poco tiempo), pequeñito, céntrico y muy acogedor, con un equipo estupendo. Todos muy majos y dispuestos a ayudar, del primero al último. Las enfermeras me ayudaron mucho también en esa primera toma de contacto cuando fui a dejar mi contrato. Incluso me ofrecieron que pasara una mañana allí con ellas antes de empezar oficialmente para ver la dinámica de trabajo. Por supuesto acepté y no me pudo gustar más cómo se trabaja allí.

Pero la verdadera prueba de fuego fue el 1 de julio, que ya estaba sola.
La residencia en parte te "malacostumbra" a tener a alguien detrás ayudándote. Si bien pasas consulta sola muchas veces, siempre puedes recurrir a la colaboradora cuando el seguimiento se complica un poco o no sabes por dónde tirar. Puedes pedir socorro cual alumno de prácticas, vaya.
Aquí la responsabilidad es 100% tuya, para bien o para mal. Por eso estaba tan nerviosa. No podía dejar de pensarlo: "estás sola...", "estás sola...", "lleva cuidado y piensa antes de hacer algo...", "léelo todo bien, que estás sola...". Y al final nada.
Cuando fui consciente de que si lo hacía todo tranquila, leyendo los evolutivos, asegurándome bien -y lo más importante: viendo que recordaba muchas cosas de mi rotación por CSM durante la residencia-... tomé el control de la situación. No exagero: da mucha tranquilidad ver que eres capaz, que las consultas o acogidas salen más o menos adelante sin pasar grandes apuros y sin complicaciones.
Y de momento ahí voy. Tengo una compañera que también sustituye, es especialista igual que yo y además rotó por ese mismo CSM (y tiene como plus que es muy simpática, ¡algo que es de agradecer!), así que en el aspecto de la dinámica interna del Centro estoy muy tranquila: ella sabe cómo funciona todo, a quién preguntar si hay algún problema administrativo o rollos de papeleo, etc.
De igual forma en agostó estaré unos días sola, siendo la única enfermera del CSM -mi compi también tiene derecho a vacaciones... igual que yo, que ya las he pedido y eso que no sabía ni que tenía, ¡jajajajajaja!-. Pero ya le tengo cogido el punto al servicio y espero no tener muchos problemas. Lo único quizás el agobio de tener muchas consultas y no tener una compañera, pero despacito y con buena letra todo saldrá adelante.

Ahora bien, ¿qué hago en este CSM?
Pues sin bromas: lo mismo que en el otro, aunque con menos carga asistencial. Se hacen acogidas a primera hora, analíticas durante media hora un día a la semana antes de abrir al público, y luego las consultas de Enfermería habituales. Lo que ocurre es que las enfermeras no han citado ni seguimientos (TCA, TMG, trastornos afectivos...), ni relajaciones individuales. Tampoco hay grupos de relajación, ni en general ninguno que dirija Enfermería. Así que lo que hago son básicamente consultas de inyectables/neurolépticos. Bueno, ¡y se me olvidaba! Este mes de julio hemos tenido reuniones de derivación -un profesional deriva a un paciente de forma interna a otro trabajador-, y alguna que otra reunión de coordinación para un paciente concreto.
También tengo que decir que el CSM está a la mitad de su capacidad de trabajo: gran parte de la plantilla está de vacaciones, y se ha contratado a muy poca gente para cubrir. Además, muchos pacientes se van a la playa o al pueblo; y muchos de ellos van con inyectable que se pondrán en su lugar de veraneo. Por eso es un sitio muy tranquilo en estas fechas y puedo aprovechar para hacer otras cosas, como por ejemplo estudiar, buscar artículos para seguir formándome por mi cuenta, leer libros relacionados con la salud mental...
Y qué decir del equipo. Son todos encantadores, y además gente joven. Saben que es mi primer trabajo como enfermera (da igual ser especialista o no, es la primera vez que trabajo sola), se hacen cargo de eso y si tengo alguna duda sé que puedo preguntarles sin problema. Por el momento no lo he necesitado porque me lo han hecho todo muy fácil. ¡No tengo queja ninguna, y me siento totalmente integrada aquí!

Así que estoy muy feliz con esta primera experiencia laboral. Se nota en todo: en que yo me veo con más soltura, en que me agobio menos... y en el sueldo, que no es moco de pavo, jajajajaja. ¡Bastante superior al de residente (y pensar que yo estaba tan conforme con mi sueldecito estos dos años...)!

Hasta aquí mi post. Si hubiera alguna novedad más de seguro actualizaré esta entrada. ¡Muchos besos y a seguir pasando bien el veranito! ^^

Nurse Lecter