martes, 14 de marzo de 2017

¿Qué hacemos?

¡Hola!

¿Qué tal vais? ¿Bien? Venga, ¡que enseguida estáis en el Ministerio eligiendo plaza y tomando luego un bocata de calamares!
Yo, aprovechando precisamente esa tesitura de lo cerca que está la elección de plazas, voy a centrarme en este post en qué hacemos las enfermeras de Salud Mental.

Quizás debí escribirlo antes, durante la residencia o justo al acabar. Pero no lo he hecho por dos razones: la primera porque no se me había ocurrido. Y la segunda porque ahora que he tenido la experiencia desde los dos lados (el de residente y el de especialista), creo que puedo comparar un poquito mejor. Más aún cuando he dejado pasar algunos meses desde que acabé  la especialidad y trabajé.

La entrada está escrita para los opositores EIR en general, y para aquellos que no saben si Salud Mental puede gustarles o no en particular, o tienen dudas. Hay mucha gente que no lo tiene claro, o que tuvo una mala experiencia con este ámbito en las prácticas, o la teoría no le gustó... No pasa nada, no a todos nos gusta lo mismo.
Bueno, no tengo ni que decir que este post va dirigido también al resto de gente a la que le interese la salud mental y quiera conocer nuestro trabajo.

En fin, ¡vamos al lío!
Lo primero de todo es deciros que esta especialidad es de las que menos técnicas enfermeras tiene; lo digo para el opositor EIR al que le guste hacer gasometrías, sacar sangre, suturar... En la planta puedes coger alguna vía, poner alguna sonda vesical o nasogástrica y con más frecuencia, sacar sangre. Pero no os esperéis hacer eso todos los días, en absoluto. Lo que sí se hace es poner mucha medicación intramuscular; tened en cuenta que muchos de los fármacos nuevos son de liberación prolongada, o que en la planta las agitaciones suelen tratarse con medicación intramuscular muchas veces.
Las analíticas pueden ser de control general (o sea, una bioquímica normal, un hemograma, una coagulación...), para monitorizar niveles de fármacos -litemias-, o saber si hay efectos adversos -véase la agranulocitosis en la clozapina o las alteraciones hepáticas en la agomelatina-.

A algunos puede parecerles aburrida Salud Mental por eso, e incluso hacerles cambiar de opinión porque se pensaban antes de leer este post que las cosas no eran así. Pero os prometo que es apasionante. ¿Por qué? Porque técnicas enfermeras aparte aquí lo que se hace es, sobre todo, hablar y escuchar. Y como todos sabemos, a veces ayuda mucho más eso que poner un suero con analgesia. Dentro de ese "hablar y escuchar" hay miles de variedades, y cada enfermero tiene la suya.
A mí personalmente es lo que más me gusta de esta especialidad. El poder hacer escucha activa, el confrontar al paciente... incluso me gustan las contenciones verbales. Ya dije en un post que para mí son como hacer magia: muchas veces las haces precozmente y son muy eficaces, te ahorras que la cosa vaya a más.
También os digo que todas esas técnicas en un día no se aprenden, se necesita mucho tiempo y mucha práctica para hacerlas al pelo. Pero para eso está la residencia, ¿no?

Y ahora vamos a los recursos propios de la especialidad. Voy a hablar específicamente de la Salud Mental Comunitaria.
Una enfermera de Salud Mental hace psicoeducación (qué es la salud mental positiva, qué problemas suponen una alteración de la misma, se le explica al paciente y su familia la enfermedad que tiene, los signos de alerta o de recaída, incide en la conciencia de enfermedad y la adherencia al tratamiento...), y Educación para la Salud, prevención de la enfermedad y del suicidio, lleva el seguimiento de la enfermedad junto con el psiquiatra, administra medicación intramuscular y en algunos casos usa técnicas específicas, como relajación -individual o grupal-, mindfulness... De igual forma y según dónde esté hace otro tipo de terapias y talleres o grupos relacionados con la salud mental, Educación para la Salud en general... y pasa distintas escalas. También intenta visibilizar la salud mental, ponerla en el mapa y desmontar los estigmas asociados.
Si hablamos de la planta aquí se estabiliza al paciente, se tratan las posibles agitaciones, se intentan sentar las bases de la psicoeducación en caso de ser un primer episodio de la patología en cuestión -tanto de conciencia de enfermedad primero como la adherencia al tratamiento después-, se inicia o ajusta el tratamiento, se vigila y actúa en caso de riesgo de suicidio... Concretamente en el caso de un primer episodio, al paciente se le da el alta y se le deriva al Centro de Salud Mental (CSM).
Por supuesto en ambos ámbitos se resuelven todas las dudas de pacientes y familiares dando información veraz.

Atiende a la persona desde la infancia hasta su muerte en cualquier ámbito, y también vela por los familiares/cuidadores informales de la persona enferma, enseñándoles a identificar pródromos o crisis, resolviéndoles a ambos -paciente y cuidador- las dudas que puedan tener, escuchándoles, apoyándoles...
La enfermera de Salud Mental Comunitaria tiene una relación súper bonita con los pacientes. Yo la comparo con la que tienen las enfermeras de Atención Primaria con los pacientes de su cupo. Son muchos años viéndolos, haciéndoles el seguimiento, previniendo sus recaídas... igual que ellas. Y es un "ten con ten" muy especial.
En cuanto a los sitios donde la enfermera de Salud Mental puede trabajar dentro de la especialidad tenemos los distintos recursos de hospitalización, no sólo Agudos -cosa que yo no sabía cuando empecé-. En muchos hospitales existen unidades específicas de Trastornos de la Conducta Alimentaria, Desintoxicación, Infanto-Juvenil, Media o Larga Estancia... Y obviamente también Salud Mental Comunitaria ofrece muchas posibilidades: Centro de Salud Mental, Rehabilitación, Drogodependencias, Centro de Salud Mental Infanto Juvenil, Hospital de Día... Y el bagaje que coges puedes usarlo luego en otros servicios: Pediatría, Obstetricia, Atención Primaria, Cirugía, Paliativos... ¡La verdad que es muy útil!

Si tenéis dudas en relación a los rotatorios no os preocupéis: están todos en el blog, con la etiqueta "Rotaciones".

Para acabar, considero que para hacer esta especialidad se necesita bastante amplitud de miras, dejar la mente abierta y tener en cuenta que las apariencias engañan y que a veces nada es lo que parece. Se necesita ser muy empático y saber manejar algunas situaciones que nos hacen sentir incómodos -por ejemplo, yo no llevo muy bien ver a la gente llorar porque no sé exactamente a veces qué hacer, pero en Salud Mental te curtes mucho en ese sentido-.
Durante la residencia cambió mi modo de ver ciertas cosas y me ha ayudado mucho a comprender a estos pacientes... y aprender de ellos. He dicho muchas veces que yo desconocía la Salud Mental porque no roté durante la carrera; y aunque la teoría me parecía interesante, me daba miedo -malditos estigmas-. Al final estoy totalmente enamorada de la especialidad, no me arrepiento para nada de haberla escogido, y de hecho quiero trabajar en ella toda mi vida.
Asimismo siempre lo he dicho: hay algunas cosas que se pueden aplicar en el día a día. Sin ir más lejos, las técnicas de relajación, o también la forma de comunicarte con otras personas -que también te dan muchas tablas en otras ramas de la profesión-.

Espero que os haya sido útil este post, ésa era la intención.
¡Un abrazo grande!

Nurse Lecter

sábado, 25 de febrero de 2017

Pensar en positivo

¡¡Holaaaaaaaaaa!!

¿Cómo va todo? ¡Espero que en general bien!
Específicamente para los opositores del EIR sé que está siendo una espera larguísima, que ha pasado lo que nunca se pensó que pasaría y que hay muchos nervios. Desde aquí os mando todo mi apoyo y mi ánimo. Sé que no os consuela ni os hace sentir mejor, pero es la verdad: es sólo un examen y hay cosas mucho más importantes, como la familia o la propia salud. No dejéis que os amargue la existencia, ni dejéis de lado lo que para vosotros es esencial. Al EIR se puede presentar uno cada año pero ver crecer a tus hijos, por ejemplo, sólo ocurrirá una vez.

En fin... ¡voy al lío! Me apetece enseñaros cosas alegres hoy, aunque procuraré ser breve.
Llevaba ya un tiempo teniendo muuuuuuuuuuuchas ganas de hablar y dar a conocer lo que toco en esta entrada de hoy. Y en mi humilde opinión y bajo mi experiencia, durante la residencia apenas se habla de este concepto, que es esencial.
Me refiero a la salud mental positiva.



Mucha gente se queda con "lo malo" de la salud mental, que es su alteración o problemas derivados. Pero no siempre se tiene en cuenta el lado diametralmente opuesto, que es gozar de una buena salud mental; de hecho, muy pocas veces he abordado esta posición en las consultas. Por no hablar, claro está, de lo que ya sabemos: que tan importante es la salud física como la que hoy nos ocupa en el blog.

Vale, ¿qué es la salud mental positiva?
De una forma puramente intuitiva, somos capaces sobradamente de relacionar salud mental positiva con "bienestar". Podemos dar un paso más, y simplemente recordar -por ejemplo-, lo bien que nos sentimos cuando conseguimos algo que ha costado mucho o cuando resolvemos un problema que nos parecía imposible. Eso también es bienestar, aunque hay una diferencia: en este caso, el bienestar sobreviene tras ver que hemos podido manejar la situación o adaptarnos a ella. Esta idea entronca directamente con otro concepto que muchos conocemos y poco a poco se va haciendo cada vez más grande y famoso... la resiliencia, que no es ni más ni menos que la capacidad de afrontar la adversidad.
Así que sí, la salud mental positiva se refiere a esto: a ser optimistassaber controlar las complicaciones y problemas que vengan (y autocontrolarnos), y querernos y aceptarnos. 
Es un concepto bonito, ¿verdad?
Aunque no podemos hablar de la salud mental positiva y los problemas de salud mental como algo independiente: están correlacionados e interconectados. Y está más que demostrado que una buena salud mental reduce el riesgo de desarrollar ciertas patologías de este campo. De hecho, este aspecto positivo está enmarcado dentro de la promoción de la salud (1).

Para completar un poco más esta definición podemos tomar como referencia a la pionera de la salud mental positiva, Marie Jahoda, que procuró darle un constructo teórico al concepto en 1958 (2). Para ella, se basa en estos criterios:
1) Actitudes hacia sí mismo.
2) Crecimiento, desarrollo y autoactualización.
3) Integración.
4) Autonomía.
5) Percepción de la realidad.
6) Dominio del entorno.
Dentro de estos 6 ámbitos hay subclases, concretamente 16, pero no nos adentraremos en ellas.
Es algo que -todos lo sabemos-, pocas veces se consigue de forma simultánea. Pero al menos hay que intentarlo. El problema es que Jahoda dijo todo esto... y no pasó de ahí. Por ello me veo obligada a nombrar a otra mujer referente en este campo: María Teresa Lluch, la cual, aparte de idear un cuestionario para evaluar la salud mental positiva del individuo (2), también diseñó dos perspectivas distintas de la salud mental positiva: como constructo (integrado por diferentes ideas: accesibilidad del yo a la conciencia, sentido de identidad, motivación por la vida, implicación en la vida...)(3) y como concepto, centrándose más en la primera.
Y si hablamos del concepto de Salud Mental Positiva que propone la autora, éste engloba entre otros la felicidad, la satisfacción, el optimismo, el bienestar y la calidad de vida (3).


Marie Jahoda es la más famosa, pero hay muchas más teorías y autores, claro que sí. Por ejemplo, es curioso el enfoque salutogénico de Antonovsky, que considera la salud y la enfermedad como un continuum donde nunca se llega a los polos, lo que exige que la salud sea continuamente ajustada y re-organizada (4). O Bradburn, que propugna que la salud mental positiva se puede considerar una sensación subjetiva de bienestar.

Ahora viene lo que muchos queréis saber: ¿Cómo se puede conseguir o cultivar una buena salud mental positiva?
Estoy segura de que TODOS hemos cuidado de nuestra salud mental, pero no éramos conscientes de que lo hacíamos. Realmente es bastante sencillo, aunque el mundo en el que vivimos se empeñe en ponérnoslo difícil.
Podemos tomar de nuevo como modelo a María Teresa Lluch, que elaboró un decálogo de Salud Mental positiva muy chulo y completo. Si queréis verlo en otros idiomas podéis clickar aquí.

Recomendación nº1: Valorar positivamente las cosas buenas que tenemos en nuestra vida.
Recomendación nº2: Poner cariño a las actividades de la vida cotidiana. La felicidad está entre nosotros escondida en el día a día. No hay que afrontar cada actividad cotidiana (coger el metro, comprar, trabajar, ...) como un castigo o con indiferencia. Hay que buscar los aspectos positivos de esas actividades y ponerles un estado de ánimo favorable.
Recomendación nº3: No ser muy severos con nosotros mismos ni con los demás. La tolerancia, la comprensión y la flexibilidad son buenos tónicos para la salud mental.
Recomendación nº4: No dejar que las emociones negativas bloqueen nuestra vida: hay que enfadarse pero no desbordarse.
Recomendación nº5: Tomar conciencia de los buenos momentos que pasan en nuestra vida cuando están pasando. Si en nuestra vida hay buenos momentos para recordar estos tienen que haber sido buenos momentos cuando los hemos vivido. Por tanto hay que disfrutar de lo bueno del presente, además de recordar lo bueno del pasado y esperar cosas buenas del futuro.
Recomendación nº 6: No tener miedo de llorar y sentir. Hay que interpretar la normalidad de muchos sentimientos: si hemos tenido un desengaño es normal sentir desencanto, si hemos perdido un ser querido es normal -es saludable mentalmente sentir tristeza-… Ahora bien, si los estados emocionales son muy intensos, persistentes o incapacitantes hay que pedir ayuda profesional.
Recomendación nº 7: Buscar espacios y actividades para relajarnos mentalmente. Cada uno tiene sus propios gustos, recursos y estrategias (pasear, leer, practicar jardinería, no hacer nada, hablar con los amigos,...).
Recomendación nº 8: Intentar ir resolviendo los problemas que nos vayan surgiendo. ¡Si los problemas se acumulan, la salud mental tiembla! No todos los problemas tienen buenas soluciones pero hay que intentar siempre hacer algo para aliviarlos. Es la predisposición activa hacía la búsqueda de la solución.
Recomendación nº 9: Cuidar nuestras relaciones interpersonales. Hablemos con nuestros seres queridos, visitemos a nuestros amigos, compartamos alguna tertulia con nuestros compañeros, vecinos, etc.
Recomendación nº 10: No hay que olvidarse de pintar la vida con humor para que ésta tenga más color.

A mi parecer todo esto son gestos sencillos en su mayoría (aunque personalmente admito que por mi propio carácter me cuestan una barbaridad las indicaciones 3 y 4... y en en muchas ocasiones la 6), y que normalmente no hacemos porque estamos más preocupados por lo negativo que por lo positivo. Intento aplicar este decálogo en mi vida diaria; sin embargo soy humana y no siempre lo consigo. ¡Pero que no se diga que no se intenta!
Además me parece que todos estamos de acuerdo en que necesitamos tener un espacio propio para nosotros y emplearlo en lo que queramos -leer, oír música, estar con "nuestra gente", irnos de compras, o simplemente tumbarnos en la cama a mirar el techo y tener pensamientos filosóficos si nos apetece-, y que estaría bien apreciar lo que tenemos: personas, momentos, sentimientos...
Por supuesto hay muchas más recomendaciones para una buena salud mental positiva, pero se resumen básicamente en ser optimista, cuidar de tus seres queridos (y dejar que te cuiden), no dejarte dominar por la negatividad y ser menos rígidos en todos los aspectos.

Para ir acabando añado una canción que es de mis preferidas. Me sube la moral una barbaridad y va al pelo con la entrada, así que me gustaría compartirla con vosotros aunque la conocéis de sobra.

"In every life we have some trouble
but when you worry, you make it double." 
Eso es lo que debemos tener en cuenta.


Tras leer el post ya no tenéis excusa para no poner en práctica la positividad de la salud mental, ¡jajajaja! Ya me contaréis cómo os ha ido la prueba.
Espero, una vez más, que esta entrada os haya sido útil; o por lo menos que os haya gustado. Como siempre, estoy abierta a aportaciones, comentarios, nuevas ideas... incluso si queréis corregir algún dato o veis que se ha quedado la entrada un poco "vacía", no dudéis en decírmelo.

Hasta muy pronto, y recordad: ¡intentad ser positivos y quereros!

Nurse Lecter


Bibliografía consultada:
1) Organización Mundial de la Salud. Prevención de los Trastornos Mentales. Intervenciones efectivas y opciones de políticas. Informe compendiado. Ginebra, OMS. 2004. Disponible en:
http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/78545/1/924159215X_spa.pdf?ua=1
2) Lluch, M.T. Evaluación empírica de un modelo conceptual de salud mental positiva. Salud Mental, 2002. 25(4): 42-55. Disponible en: http://www.medigraphic.com/pdfs/salmen/sam-2002/sam024e.pdf
3) Lluch Canut, M.T. Construcción de una escala para evaluar la salud mental positiva [Tesis doctoral]. Barcelona: Universidad de Barcelona, departamento de Metodología de las Ciencias del Comportamiento. 1999. Disponible en:
http://www.tdx.cat/bitstream/handle/10803/2366/E_TESIS.pdf
4) Rivera F., Ramos P., Moreno C., Hernán M., García-Moya I.: Análisis del modelo salutogénico y del sentido de coherencia: retos y expansión de un enfoque positivo de la salud y el desarrollo. Formación en salutogénesis y activos para la salud (pp. 27-45). Sevilla: Escuela Andaluza de Salud Pública, 2010. Disponible en:

martes, 31 de enero de 2017

Crítica cinéfila

¡Buenos días a todos, espero que vaya todo bien!

En esta entrada voy a hablaros de "Múltiple", la cual fui a ver ayer por la tarde. Sí, esa cinta de la que no he dicho nada, ni os he dado el follón por Twitter durante meses, ni he hypeado hasta el aburrimiento, ni nada por el estilo, ¡jajajajaja!
Aviso, eso sí, de que voy a diseccionar la película como enfermera de Salud Mental que soy, y que me voy a ceñir sólo a la patología. No abordaré nada de los otros personajes ni contaré el final (que por otra parte es muy revelador). Sé también que Psiquiatraca va a postearla en su blog, el cual os recomiendo encarecidamente; así que en cuanto ella tenga su entrada lista añadiré un enlace aquí para que la leáis si queréis. ¡Seguro que es muy interesante!
ACTUALIZACIÓN: Lo prometido es deuda, y aquí está su post. En él, Psiquiatraca aporta más datos sobre este trastorno, difundiendo con objetividad esta patología.
Vamos a la ficha técnica lo primero, por preservar las buenas costumbres.


Título: "Múltiple"
Título original: "Split"
Dirección: M. Night Shyamalan
País: EEUU
Año: 2016 (estreno en enero 2017)
Duración: 116 minutos
Género: Thriller, Drama
Reparto: James McAvoy, Anya Taylor-Joy, Betty Buckley, Brad William Henke, Haley Lu Richardson, Sterling K. Brown, Kim Director, Sebastian Arcelus, Lyne Renee, Neal Huff, Jessica Sula, Maria Breyman, Steven Dennis, Peter Patrikios, Matthew Nadu.
Guión: M. Night Shyamalan
Música: West Dylan Thordson
Productora: Universal Pictures, Blinding Edge Pictures, Blumhouse Productions
Presupuesto: 10 millones de dólares.


Bien, sigo con el argumento, por si alguien aún no sabe de qué trata.
La historia arranca con el secuestro de tres chicas en un parking a manos de un hombre de mediana edad. Lo que las muchachas descubren un poco más tarde es que este señor padece un trastorno de identidad disociativo (siglas TID), o como se conocía antes, trastorno de personalidad múltiple.
Sí, exacto. Ese trastorno que tanto me gusta, que es mi favorito en lo que a salud mental se refiere, que he posteado varias veces en este blog y que ME MUERO DE GANAS de ver en algún paciente durante mi vida profesional en alguna ocasión.
Al margen de esto, son secuestradas por una razón que a lo largo de la película se irá descubriendo. Si no tenéis paciencia para eso, también podéis ver el tráiler:



Y ahora, el motivo real por el cual analizo "Múltiple": en la película hay una concatenación de errores de bulto enormes. Muy grandes.

El primero nos lo topamos de frente: el sexo. El TID es más frecuente en mujeres; las razones y porcentajes podéis consultarlos en el post de Psiquiatraca que he enlazado al principio. Pero pese a eso, el cine se empeña en que lo tengan sobre todo hombres. Ése es un error menor que puedo dejar pasar porque no es tan importante.

El otro es el número de identidades. Kevin es la personalidad original pero hay 22 más, y luego se suma otra de la cual hablaré después. Lo habitual es que haya de 5 a 10 identidades distintas, y pueden ser personas diferentes a la original en sexo, costumbres, ideas, gustos... En "Múltiple" eso es lo que ocurre. Sí, eso está bien; pero el caso es que tantas personalidades no se ajustan al número real de las mismas.

Más cosas a mejorar: las transiciones. Normalmente una persona con TID pasa de una personalidad a otra cuando está sola, cuando nadie la ve. Esto ocurre al principio de la película, y se ve perfectamente porque Kevin hasta se cambia de ropa para adaptarse a cada identidad. Pero conforme avanzamos en el film esos cambios en privado se esfuman, hasta el punto de que cambia con gente delante, cosa muy extraña. Llega incluso a cambiar en plena calle, aunque no se nota prácticamente nada.

La siguiente metedura de pata de Shyamalan no es un spoiler propiamente dicho, aunque sí algo a tener en cuenta durante la película. Pero al mismo tiempo es el error más tremendo... Lo he repetido tanto en el blog como en Twitter hasta la saciedad: LAS PERSONALIDADES NI SE CONOCEN, NI HABLAN ENTRE ELLAS. Pues en "Múltiple" pasa justo lo contrario: las personalidades se conocen y dialogan entre sí.
Esto, que es lo más importante de todo, es precisamente la razón de ser de la cinta. Si las distintas identidades no se conociesen, no habría tenido lugar el secuestro de las chicas.

En este sentido hay tela para cortar. Todo lo que he descrito antes se puede deducir del tráiler, así que ahora sí: ¡alerta spoilers!

He comentado antes que hay en total 23 identidades diferentes, y otra más que aparece al final. Bien, pues las 23 personalidades se conocen entre sí... pero además tres de ellas han tomado el control, manejando a su antojo a las demás. Estas tres identidades son las que más peso tienen en "Múltiple", y si habéis visto el tráiler que he puesto arriba las habréis identificado:
- Hedwig, un niño de 9 años muy divertido pero también muy cabroncete, para qué mentir.


- Patricia, una mujer de más edad, muy recatada y encargada de tranquilizar y "mimar" a las secuestradas.


- Dennis, un señor con trastorno obsesivo compulsivo, muy recto y que no le pasa ni una a nadie.

No he encontrado un gif adecuado, ¡lo siento!

Las tres han sido bautizadas por las otras 20 como "La Horda", y su cometido es que se manifieste la vigésimocuarta, a la que apodan "La Bestia".
Así que, si nos ceñimos específicamente a las características clínicas del TID, nada de esto sería posible. Aquí tenéis los criterios diagnósticos según el DSM-V, donde os he marcado lo más importante:

 En todo caso, sí podría suceder que las 23 salieran a la luz en periodos alternos, pero desde luego, no se conocerían. Hedwig no presumiría de que la "zeñorita Patricia" le dice que se porta muy bien, ni la propia Patricia les diría a las chicas que Dennis le suele hacer caso y entra en razón al hablar con ella.
A esto se le suma que cuando una personalidad se manifiesta, las otras se quedan en standby y experimentan periodos de amnesia; ya lo habéis visto en el criterio B. Es decir, que si en este momento emerge la identidad de Hedwig -por ejemplo-, y luego la de Patricia, ésta última no recordaría nada de lo sucedido durante el predominio de Hedwig. Cosa que por otra parte tiene su lógica, porque realmente ella no estaba presente. ¿Cómo vas a recordar algo si no estabas o realmente no lo estabas haciendo tú?
En este sentido, lo único que he visto correcto en la película es cómo se comporta Kevin. Sí, la identidad original. La conocemos casi al final, pero cuando comprobamos que tiene amnesia (de hecho pregunta si están en septiembre de 2014), le pregunta a una de las chicas quién es ella, qué ha pasado y quién ha montado ese berenjenal. Cuando la muchacha le contesta, parece que Kevin sabe de qué va la cosa... aunque no sé si porque realmente conoce a las otras identidades -en cuyo caso volvemos otra vez al mismo error-, o porque la Dra. Fletcher le ha podido explicar su enfermedad, las consecuencias que tiene y cómo son las otras personalidades.

Otro punto en el que pararnos: "La Bestia". Vamos a ver... las identidades son PERSONAS. No animales. En "Múltiple" se explica que esta identidad es una especie de suma de varios animales, que tiene una fuerza sobrehumana, que puede trepar por las paredes... Creo que esto es realismo mágico y ya está, una licencia (una de tantas en esta peli), que se ha tomado el director.

Lo que más gracia me hace de esto es que, por lo visto, M. Night Shyamalan se ha documentado ampliamente sobre el TID. Pero si tenemos en cuenta lo que vi en el cine... tengo mis dudas de que las fuentes sean fiables.
Por no hablar, claro está, del estigma que supone esta película para la gente que sufra esta patología. He leído alguna cosita sobre el tema, y en ninguno de los textos he encontrado que las personas con TID vayan por ahí secuestrando niñas ni nada de eso. De hecho, las identidades son personas normales: hombres, mujeres, más jóvenes o más mayores. Pero no hay asesinos en serie, ni son violentos, ni nada por el estilo en estos casos. Es más, la CNN ha publicado un artículo donde se explica el error de enfoque de la película. Podéis leerlo aquí.
La impresión que me llevo y con la que salí del cine es que muchas de las personas que han visto o verán la peli se van a quedar con una idea equivocadísima sobre esta enfermedad. En este sentido M. Night Shyamalan le ha hecho un flaco favor a la salud mental.

Todo esto es a grandes rasgos, claro. Y podría parecer que la película no me ha gustado, pero no es así. Me ha entretenido y me lo pasé muy bien al verla, tiene sus momentos divertidos -Hedwig es genial, todos los espectadores nos reímos una barbaridad con él-, James McAvoy hace unos SEÑORES PAPELONES (no todos valemos para interpretar a tantas personas distintas en una misma película y que ninguna se parezca ni de lejos a las otras), y además yo ya iba mentalizada de que la patología no iba a ser tratada como realmente es. Procuré dejar a la enfermera mentalera en la puerta de los cines... pero no lo conseguí, ¡jajajajaja!
En este sentido tengo que admitir que si una persona que va a verla no tiene ni idea de salud mental y mucho menos del TID puede salir u horrorizada por lo que ha visto, o maravillada por una enfermedad tan espectacular. Porque no me negaréis que lo es... tantas personalidades viviendo en un solo cuerpo es algo que impresiona en su sentido más literal.

Creo que no me dejo nada en el tintero, pero si recordara algo más actualizaré el post, ¡prometido!
Espero que os haya gustado, y si habéis visto la peli tengáis en cuenta todo esto que he explicado.
¡Besos!

Nurse Lecter

sábado, 14 de enero de 2017

Frikipost

¡Buenas noches a todos!
Qué, ¿va la cosa bien? En estas fechas, donde ya se empiezan a contar los días para el EIR/MIR/PIR/FIR/QIR/RFIR/BIR os encontraréis quizás más agobiados o preocupados, pero creedme que se pasa, ¡podéis con esto y con más!

Seguimos con la edición de "posts tronistas". En este caso hablaremos de una mujer; la segunda en esta línea (no sé por qué hay más hombres, la verdad...). Admito que esta entrada es un poco más corta, porque realmente la patología es conocida de sobra y poco más puedo aportarle yo... De todas formas, ¡allá vamos!

Esta señora de la que voy a contaros alguna que otra cosa en principio es odiada por mucha gente, pero luego se reconcilió con parte de los seguidores de la serie. Esto ya nos hace descartar a unas cuantas, ¿verdad?

En cualquier caso me refiero a Melisandre de Asshai.
Es una de las sacerdotisas de R'hllor, el Señor de Luz o como lo queráis llamar. También se la conoce como "La Sacerdotisa Roja" o "La Mujer Roja". En la serie y los libros la conocemos (si mal no recuerdo porque han pasado mil cosas ya), por medio de Stannis Baratheon, al que ella defiende y considera... bueno, ahora lo explico.



En principio Melisandre no está muy mal. O no parece que lo esté demasiado. Pero podría ser plausible que la mujer tuviera esquizofrenia.
¿Cómo es posible? Pues porque presenta ciertas características que nos hacen barajarla.

Recurramos al DSM-V, a ver qué nos dice sobre esta patología.
Según el criterio A del libro para esta enfermedad, debe haber dos o más de los síntomas siguientes: delirios, alucinaciones, discurso desorganizado, o sintomatología negativa (apatía, anhedonia, aplanamiento afectivo...)(1).
Bien, podemos ir descartando alguno que otro, como la sintomatología negativa. Pero si nos fijamos, podemos ver que Melisandre tiene alucinaciones místico-religiosas -dice que ve a R'hllor en las llamas y que éste le habla por esta misma vía... si eso no es para ponerle un busca al psiquiatra de guardia no sé qué es entonces-, y delirios de la misma temática y también erotomaníacos bajo mi punto de vista.
Estos delirios se basan en que considera a Stannis el elegido, el único rey verdadero y toda esa parafernalia, y en el capítulo 6x03 ya sabemos todos lo que hace, cortando el pelo, hablando en un idioma raro... Por otra parte no come porque según ella su dios le da sustento y no necesita alimentarse. En cuanto a la temática erotomaníaca, además de acostarse con Stannis también lo intenta con un par de personajes más...
Otro punto aparte es el comportamiento extraño, que ella ejecuta siempre en base a lo que el Señor de Luz le dicta y por tanto lo ve como algo lógico y coherente: desnudarse a la primeras de cambio, la promiscuidad sexual -a los bebés de sombra y al delirio erotomaníaco me remito-, el hecho de matar sanguijuelas a modo de ritual, lo que le hace a Shireen Baratheon (¡ay, pobre!)...
Criterio A cumplido con creces; vamos al B, que habla del funcionamiento interpersonal o general. Lo que viene a decir este criterio es que Melisandre no funciona o rinde como antes de su inicio. Síntomas positivos aparte, no lo sabemos, no podemos comparar porque del pasado de esta mujer poco se sabe.
Seguimos con el criterio C, que es el relativo a los tiempos. Para ser considerada como esquizofrénica, Melisandre tiene que haber actuado así o tenido estos síntomas durante al menos 6 meses. Por cómo transcurre el tiempo en a saga de GRRM me parece que sí, que han pasado más de seis meses desde que la vemos por primera vez hasta su última escena -por el momento- en la sexta temporada.

Eso sí, tengo que admitir que Melisandre está muy bien conservada. Y no, no me refiero (sólo) al episodio 6x01. Normalmente los pacientes esquizofrénicos van empeorando con cada recaída, con cada ingreso. Se descuidan más, están más desaliñados, más desorganizados... hasta que la enfermedad cronifica, predomiando entonces la sintomatología negativa: apatía, enlentecimiento, bradipsiquia, aplanamiento afectivo... De momento Melisandre no ha cronificado, porque es una mujer "joven" -los que van al día con la serie saben por qué entrecomillo-, aunque si no sigue el tratamiento más tarde o más temprano sí pasará.

¿Qué tipo de tratamiento puede estar tomando Melisandre para estar así de bien?
Los conocidos como antipsicóticos o neurolépticos, principalmente. Hay muchos...
- Están los típicos o clásicos como haloperidol, clorpromazina, flufenazina, pimozida, loxapina... que salieron en los años 50-60 y supusieron un gran cambio. Todavía algunos se dan, como el haloperidol.
- Podemos mencionar también los nuevos o atípicos, como pueden ser la ziprasidona, la olanzapina, la quetiapina, la risperidona...
Actualmente pueden darse vía oral de forma diaria o inyectarse, normalmente cada mes; éstos son los llamados depot. Esto es una ventaja porque así los pacientes no tienen que estar pendientes de tomar tantas pastillas al día -muchos olvidan las tomas o las omiten-, te aseguras de que están cubiertos en cuanto a medicación y se previenen las recaídas. Es por ello muy importante la adherencia al tratamiento. Y no puede obviarse el uso de anticolinérgicos para los síntomas extrapiramidales  (discinesia, rigidez o acatisia son algunos de ellos) secundarios a los neurolépticos. (3)
Además podría ser que Melisandre tomara benzodiacepinas, no es raro que se den cuando los pacientes con esquizofrenia refieren ansiedad o insomnio.

"Ajá, sí, claro...". Eso piensa Melisandre acerca del post.
Conciencia de enfermedad (insight) tiene poca, parece...

En cuanto al seguimiento (y suponiendo que existiese un equipo de Salud Mental en Poniente), Melisandre debería primero contactar con la red de Salud Mental, y puede hacerlo de 2 formas:
1) Mediante derivación de Atención Primaria -qué falta de personal sanitario hay en los 7 Reinos, oye... ¡ni Primaria tienen!-, al Centro de Salud Mental (CSM).
2) Brotando. Pero brote de puerta de Urgencias, vaya.
En este segundo supuesto ingresaría en planta y cuando se viera oportuno se le daría de alta, aunque ya está metida dentro del circuito. Tras dicha alta debería ir a su CSM a que se le asigne psiquiatra, enfermera y psicólogo. Y a partir de acudir, se seguirá el plan que considere el equipo.

Otro aspecto importante es el síndrome metabólico, del cual he hablado ya alguna vez en este blog. Recuerdo muy brevemente que consiste en alteraciones de la glucemia, el colesterol y la tensión. Esquizofrenia y alteraciones en este sentido van cogidas de la mano, prácticamente. De hecho los problemas orgánicos son los que disminuyen la esperanza de vida de los pacientes que padecen esquizofrenia. (4)
Por suerte el síndrome metabólico puede prevenirse fácilmente con dieta sana, ejercicio y un buen patrón de sueño. Aunque en el caso de Melisandre no parece que vaya a surgir... se pasa el día de un sitio a otro, o sea que ejercicio hace.

No quisiera despedirme sin desear que hayáis podido comprender un poco mejor de qué trata esta enfermedad que tanto miedo causa. No hay que tener miedo de los pacientes con esquizofrenia. No son agresivos, no van por ahí matando gente ni nada de eso. Lo que sí se puede hacer es informarse (en un sitio fiable, claro está..."Internet es oscuro, y alberga horrores"), sobre esta patología de salud mental y no creer todo lo que cuentan los medios de comunicación, que eso da para otra entrada del blog. Lo desconocido puede asustar, por eso es tan importante saber en qué consiste.
Al margen de eso, espero que hayáis pasado un buen rato con el post y os haya gustado. Una vez más, mil gracias por leerme. ¡Hasta muy pronto!

Nurse Lecter


Referencias bibliográficas:
(1) American Psychiatric Association (APA): Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM). 5ª edición. EEUU: APA, 2013
(2) Serrano Carton, MªM.; Serrano Carton, MªC.; Méndez-Iglesias, R.; Menéndez-Sánchez B.; Serrano Váquez, M La recaída en los trastornos esquizofrénicos y los nuevos abordajes: una revisión y las primeras experiencias con palmitato de paliperidona. Revista de la Asociación Gallega de Psiquiatría 2013. 87-97
(3) Cortez Vergaral C., Núñez Moscoso P., Cruzado L. Abuso de anticolinérgicos en pacientes con esquizofrenia: reportes de caso y breve revisión de la literatura. Rev Neuropsiquiatr 2012; 75(4): 139-144.
(4) Medeiros-Ferreira L., E. Obiols J.E., Navarro-Pastor J.B., Zúñiga-Lagares A. Síndrome metabólico y calidad de vida relacionada con la salud en pacientes con esquizofrenia. Actas Esp Psiquiatr 2013;41(1):16-25. Disponible en:
https://www.researchgate.net/profile/Jose_Blas_Pastor/publication/235730133_Metabolic_syndrome_and_health-related_quality_of_life_in_patients_with_schizophrenia/links/00b4953340ed9774f2000000.pdf

lunes, 5 de diciembre de 2016

Furor uterino

¡Hola a todos los que estáis leyendo la entrada!
¿Cómo va el puente acueducto? Estudio a tope, yo incluida... precisamente por estar con las oposiciones no puedo actualizar el blog con tanta frecuencia. Espero que me disculpéis.

Por mi parte, llevaba mucho tiempo queriendo escribir dicha entrada. Y por favor, que no se me enfade nadie por el título, tiene su explicación. No va con segundas ni nada.
Quizás a algunos os suene la expresión. Para quien no, creo que una buena forma de justificarlo es que sepáis de qué quiero hablar. Abordaré lo mejor que pueda dos temas concretos, siendo el primero el de la histeria. Voy a presentárosla de forma muy breve.

1.1) Trayectoria histórica (1):
Vámonos casi al principio de los tiempos con un repaso cortito, para entender un poco más sobre esto y sobre el título del post.
La palabra "histeria" deriva del griego ὑστέρα, que significa "útero" (por eso a la extirpación uterina se la llama "histerectomía"). Esta palabreja se usó en sus orígenes para darle nombre a una enfermedad según la cual a la mujer se le movía el útero libremente por el cuerpo, causándole diversas dolencia según dónde estuviera. Aquí está la explicación al título de la entrada.
Ya, ya sé que suena ridículo. Y de hecho lo es, pero tened en cuenta lo que se sabía entonces y lo que se sabe ahora... no se puede comparar.
Con el paso del tiempo -y del avance de la ciencia, gracias a Dios- hubo gente como Sydenham que se dio cuenta de que el problema no era "físico", sino afectivo o nervioso en última instancia. No había úteros que se movieran de aquí para allá... ¡menos mal! La causa parecía estar un poco más arriba y (según constató este señor), en ambos sexos.
Ahora nos plantamos en el siglo XIX de la mano de Charcot, médico francés que hizo mucho por estos pacientes puesto que demostró que los síntomas histéricos eran reales en su mayoría. No era una enfermedad inventada ni simulada ni nada por el estilo, al menos en principio.
Vamos acercándonos al final del repaso histórico, me queda mencionar a ese señor tan famoso que todos conocemos y que tanto tardaba en asomar en una entrada como ésta... ¡exacto! ¡Sigmund Freud! En resumen, él defendía que la histeria hace las veces de mecanismo de defensa. Que es algo físico, pero que con ella se intenta canalizar o liberar algo psíquico. Publicó incluso un libro en 1895, "Estudios sobre la histeria".
A modo de ampliación, decir que la cura de la histeria femenina en el siglo XIX era... poco ortodoxa, por decirlo delicadamente. A día de hoy ese tratamiento es denunciable, no digo más.

Actualmente este término debería estar en desuso. Aunque a todos se nos sigue escapando alguna vez eso de "¡madre mía, estás histérico!" y derivados.

Ha empezado pronto, el pobre...


1.2) ¿Qué es a día de hoy la histeria?(2)
Actualmente la histeria engloba dos grandes grupos de patología: por un lado, los trastornos disociativos -una de mis debilidades en lo que a Salud Mental se refiere, ya lo sabéis: amnesia disociativa, personalidad múltiple, desrealización y despersonalización...-; y por otro, los trastornos somatomorfos. A quien no le suene este último grupo, mejor con ejemplos: somatización, hipocondría, trastorno facticio (antes llamado "síndrome de Munchausen")... ¿a que ahora mejor?



El segundo tema es la patología específica que abordaremos dentro de la histeria, también muy brevemente.
Como los trastornos disociativos son un poco más conocidos, quiero centrarme en los somatomorfos. Y más concretamente, en el trastorno de somatización, también conocido como "síndrome de Briquet", en honor a Paul Briquet.


2.1) ¿En qué consiste?
Esta vez paso del DSM-V y me voy al CIE-10, porque me gusta más cómo lo definen.
En este manual se trata de diversos síntomas recurrentes y cambiantes pero siempre físicos.Además aparecen en cualquier lugar del cuerpo. Debe haber quejas de los mismos durante al menos dos años -si no, es otro diagnóstico-, y además la vida de la persona se altera en algunas esferas (social, laboral, familiar...). Y por supuesto, muy importante: los síntomas no se explican por una enfermedad física. Además la preocupación por los síntomas es intensa y frecuente, y por mucho que los médicos le digan al paciente que no pasa nada, éste se sigue quejando.(3)
Además  y según el libro, deben cumplirse cierto número de síntomas de una lista que os pongo aquí y están sacados del manual(3):


Sin embargo, es probable que a muchos os recuerde a otra patología: la hipocondría. Y si bien son parecidas, la verdad es que hay diferencias importantes entre uno y otra. También el libro de la CIE-10 tiene la solución a nuestras dudas.(3)
La más importante es la repercusión de los síntomas: a los somáticos no les preocupa que los síntomas denoten una enfermedad; les preocupan los síntomas en sí. En cambio, a los hipocondríacos les agobia sobremanera la enfermedad que pudieran padecer. Por ejemplo, alguien con somatización puede quejarse de dolor abdominal con mucha frecuencia, pero no cree que sea algo malo; le duele y le preocupa, pero nada más. En el caso del hiponcodríaco, ese dolor abdominal para él se debe a un cáncer de colon, obstrucción intestinal o cualquier otra cosa horrible. ¿Lo han diagnosticado? ¡No, pero él está convencido de que es cualquier cosa de ésas!
Además, otro punto importante son los tiempos. En el trastorno somático hablamos de dos años como mínimo. En la hipocondría son 6 meses de creer que tus síntomas indican algo malo, y además se distingue si ha ido al médico a consultar o no (consultar, obviamente, por la enfermedad que cree tener, no por la hipocondría en sí).

De todas formas la idea general que debéis tener de la somatización es que se trata de un malestar psicológico que sale a la luz en forma de síntomas físicos.


2.2) ¿Y si hablamos de epidemiología?
En este punto he encontrado más bien poco... Se estima una prevalencia en población general del 5'9% (4), siendo más frecuente en mujeres. Asimismo su curso es crónico y fluctuante.
Si hablamos de comorbilidad, lo más habitual es que haya presentes otras enfermedades como ansiedad o depresión.


2.3) ¿Cómo se trata el trastorno de somatización?
A tenor de esta pregunta he encontrado un artículo muy interesante que aboga por no perder de vista el tratamiento no farmacológico. Expone, entre otras cosas, que no podemos olvidar que lo que el paciente siente es real aunque no lo parezca; pero que al mismo tiempo hay que tener cuidado con derivar al paciente a los especialistas y establecer una alianza terapéutica sólida. Del mismo modo, las consultas preferiblemente han de ser estructuradas. Además habla un poquito de las intervenciones psicológicas, centrándose en la retribución, específica de la TCC (terapia cognitivo conductual)(5).
Y en cuanto al tratamiento farmacológico, son destacables los antidepresivos (6). Sin embargo se intenta que la medicación no sea el tratamiento principal. Si queréis un poco más de información o ampliar algo en relación al abordaje de esta patología, podéis clickar aquí.



Bueno... pues hasta aquí el post. Espero haber despejado dudas en caso de que las tuvierais, así como que hayáis pasado un buen rato. De todas formas tengo que comentar que he encontrado muy poca literatura al respecto, sobre todo el tratamiento. Así que si alguien quiere ampliar o aportar su granit ode arena, ya sabe... ¡sin problemas!
¡Hasta otro post!


Nurse Lecter


P.D.: No quería terminar sin añadir esta viñeta. Perdonad la mala calidad, es de un recopilatorio mío que al ser tan gordote no puedo escanear, así que fotografié la imagen. Pero no tiene desperdicio e ilustra el trastorno de somatización con un toque de humor.

Quino, grande entre los grandes.


Bibliografía consultada:
(1) Amoruso L., Bruno M. Breve revisión de la primera conceptualización freudiana sobre la histeria. Perspectivas en Psicología 2010, 7: 45 - 52. Disponible en:
http://www.seadpsi.com.ar/revistas/index.php/pep/article/view/12/9
(2) Navarro Ovando L. Trastornos somatomorfos. Rev Mex Neuroci 2009; 10(1): 34-43. Disponible en: http://www.medigraphic.com/pdfs/revmexneu/rmn-2009/rmn091f.pdf
(3) Organización Mundial de la Salud. Trastornos neuróticos, secundarios a situaciones estresantes y somatomorfos. Guía de bolsillo de la clasificación CIE-10 (1992). Trastornos mentales y del comportamiento. Editorial Panamericana. Página 110-140.
(4) Haller, H., Cramer, H., Lauche, R., & Dobos, G. Somatoform Disorders and Medically Unexplained Symptoms in Primary Care: A Systematic Review and Meta-analysis of Prevalence. 2015 Deutsches Ärzteblatt International112(16): 279-287. Disponible en:
(5) Aragonès, E. Estrategias no farmacológicas para el tratamiento de las somatizaciones. FMC. 2015;22(6):332-8. Disponible en:
https://www.researchgate.net/profile/Enric_Aragones2/publication/279070280_Estrategias_no_farmacologicas_para_el_tratamiento_de_las_somatizaciones/links/558bba6508aee99ca9ca564c.pdf
(6) Kang, N-I., Park J.I., Kim Y-K., Jong-Chul Yang J-C. Decreased Plasma BDNF Levels of Patients with Somatization Disorder. Psychiatry Investig 2016;13(5): 526-530. Disponible en:
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5067347/pdf/pi-13-526.pdf